Salud

Puede que lleves toda la vida lavando mal los platos

Diez reglas para que la vajilla quede limpia y reluciente

jueves 23 de agosto de 2018 - 7:06 am

Lavar platos tiene su técnica, y si no la conocés tardarás más, gastarás más agua y la vajilla quedará peor. Te contamos todas las cosas que llevas haciendo mal durante toda tu vida cuando te pones a hacerlo.

1- No los dejás en remojo

Craso error. Todo el mundo sabe que no hay nada que dé más pereza que ponerse a lavar inmediatamente después de comer, y que aunque parezca que sea poca cosa al final siempre acaban apareciendo cacharros debajo de las piedras. Es cierto, da mucha pereza ponerse a fregar justo en la sobremesa, pero si dejamos que se resequen los restos de comida, el momento de lavar sí que se acabará convirtiendo en un verdadero drama. Así pues, si te da pereza hacerlo, asegurate de dejar la vajilla siempre en remojo después de comer, con un chorro de detergente. Si no te cabe todo, dejá solo en remojo los cacharros con más grasa y olvidá el resto.

2- Sos desorganizado al cocinar

Un buen cocinero no es solo el que elabora platos excelentes, sino el que sabe organizar la cocina. Lo ideal es que vayas lavando alguna cosa mientras cocinás, en la medida de lo posible, en esos ratos muertos que pasás mirando la olla mientras esperás que hierva el agua. Si no tenés tiempo de lavar porque andás muy atareado, siempre es interesante que al menos enjuagues lo más gordo, y trates de eliminar los restos de grasa y comida antes de que se queden incrustados.

3- Lavás con la canilla abierta

Hacete con una palangana con espuma, o hacelo en la propia pileta, pero no malgastes agua. No solo estás despilfarrando un recurso natural escaso, sino que además los platos quedan mucho peor que si los mantenés sumergidos en agua caliente.

4- Y con agua fría

Este punto enlaza con el anterior. El agua debe estar siempre caliente o tibia (si es verano y no soportamos la caliente) para garantizar el éxito de nuestra misión. Si lavamos con agua fría es probable que los restos de grasa no se retiren bien.

5- No empezás por lo más ligero

Es decir, cubiertos, tazas y vasos. Seguí con los platos y acaba con ollas, sartenes y cuencos.

6- No cambiás el agua cuando es necesario

Si estás lavando bastantes platos y ves que el agua queda sucia, no dudes en cambiarla para seguir lavando. Muchas veces el agua queda llena de restos que no hemos retirado bien del todo, o que se han ido desprendiendo de los cacharros, de manera que siempre será mejor cambiarla en un momento y seguir lavando con el agua limpia.

7- No utilizás los accesorios adecuados

Los cepillos son interesantes para retirar bien los restos de comida (un paso fundamental si queremos fregar correctamente los platos), mientras que la esponja es el básico que debemos utilizar siempre. Solo podemos utilizar estropajos más agresivos cuando hayan quedado restos de grasa incrustada que sea imposible retirar con la esponja. ¡Ah! Y renovalo con frecuencia.

8- No enjuagás bien

Es fundamental que no queden restos de jabón, y para ello un buen truco es aclarar sobre lo aclarado. Que el agua que sale de la canilla con el que enjuagás vaya cayendo sobre la vajilla enjabonada, que se irá enjuagando sobre la marcha, cosa que te hará ahorrar mucho tiempo. Tampoco hace falta que utilices cantidades industriales de detergente que genere mucha espuma, que luego será más difícil de retirar.

9- No secás la vajilla

Si no secás y eliminás por completo los restos de gotas es como si no hubieses lavado.

10- No limpiás bien al acabar

No solo es fundamental tener bien limpia y despejada la pileta y alrededores cuando vamos a lavar, sino que también hay que dejarla impoluta al acabar, utilizando un desengrasante potente y eliminando los restos de comida (así también evitarás que se te atasquen las tuberías). De este modo, tendrás todo en perfecto estado para la próxima vez que tengas que fregar.

Fuente: Cocinatis

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