Policiales

El escalofriante testimonio de la joven que atropelló a su novio rugbier: “Yo lo atropellé, llévenme presa”

Según una policía y una testigo, eso fue lo que Julieta Silva le dijo al primer agente que llegó a la escena

miércoles 15 de agosto de 2018 - 9:44 pm

El juicio por la muerte de Genaro Fortunato aportó una nueva pieza para reconstruir qué paso la madrugada del 9 de septiembre del año pasado a la salida del boliche Mona Bar: una policía declaró este miércoles contó una de las primeras frases que dijo la acusada, Julieta Silva, tras embestir a su novio con el auto. “Yo lo atropellé, llévenme presa”. Una testigo ratificó esta versión, pero un compañero de la agente la desmintió.

Natalia Rocha participó del operativo policial, pero no estuvo presente en esos primeros minutos. Lo que dijo este miércoles en los Tribunales de San Rafael fue en base a lo que le contaron dos compañeros que llegaron primeros al lugar del hecho.

La joven policía había dado a conocer esa frase durante la instrucción y cuando le preguntaron en el juicio, primero dijo que no la recordaba, hasta que el querellante leyó esa parte del expediente y ella lo confirmó.

Poco después se presentó ante el tribunal Matías Nogueral, el policía al que supuestamente la acusada le dijo la frase. Pero cuando le consultaron sobre los dichos de su compañera, el hombre negó que ese diálogo haya existido.

Luego se presentó en la sala la testigo María Laura Figueroa, la primera en llegar al lugar. Contó que cuando llegó un policía, Silva le dijo: “Llévame, soy yo, yo lo maté”. Y luego les dijo a ella y a otra chica que se acercó: “Lo maté, te juro que no lo vi”.

Más allá de estas contradicciones entre los testigos, el relato de la agente Rocha tuvo otros puntos destacados: “(Silva) estaba muy nerviosa y lloraba. Hablaba poco, no decía que era el novio, no manifestaba a quién había atropellado”, recordó la policía.

Sobre lo que vio en la escena, fue contunde: “Advertí lesiones en la cabeza (de Fortunato), quedé impactada”.

Rocha volvió a ver a Silva en la comisaría: “De a ratos lloraba. Estaba sola y luego llegó una amiga”, recordó. También dijo que la acusada le contó que dentro del boliche habían estado bailando con Fortunato y que “tenía el teléfono de él”.

El relato de Rocha sin embargo contradijo parte de los argumentos de la acusada y también, de otros dos policías que declararon el lunes. Al ser consultada sobre las condiciones visuales del lugar, dijo que había buena luz.

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