Sociedad

La millonaria multa a Monsanto que desplomó las acciones de Bayer

La farmacéutica, que recientemente compró Monsanto, sufrió una caída del 15% en sus acciones. Enterate los motivos

miércoles 15 de agosto de 2018 - 2:17 pm

La empresa agrotecnológica Monsanto deberá pagar la estrafalaria multa de 250 millones de dólares por daños y 39 millones de compensación al jardinero estadounidense Dewayne Johnson, de 43 años.

El jurado popular de California entiende que el cáncer terminal que sufre el jardinero fue provocado por el uso de Roundup y RangerPro, dos marcas comerciales de la empresa usan glifosato en su composición.

La demanda ha sido histórica porque es la primera que se llevaba a juicio la relación entre el herbicida y el cáncer. El glifosato, uno de los herbicidas más usados del mundo, aún tiene más de 5.000 demandas abiertas en EEUU. Se avecinan malos tiempos para Bayer, pero como veremos no solo para ellos.

En 2012, Dewayne Johnson fue contratado como jardinero por el consejo escolar de Benicia, una pequeña ciudad de la bahía de San Francisco. En 2014, Johnson fue diagnosticado con un linfoma de Hodgkin. Durante el tiempo que trabajó en Benicia, Johnson usó los herbicidas de Monsanto cada 12 días, unas 30 veces al año.

Con esa premisa, y durante ocho semanas, un jurado popular ha examinado las pruebas sobre esa posible relación y ha recibido mucha atención porque es la punta de lanza de otras 5000 demandas que esperan su juicio en EEUU. El fallo del viernes generó un gran asombro en el mundo de la agrotecnología.

Según el jurado popular, Monsanto habría actuado con “malicia” (por no avisar correctamente de los posibles efectos cancerígenos) y sus herbicidas habrían contribuido “sustancialmente” a la enfermedad de jardinero. Monsanto, como era de esperar, anunció que recurrirá la sentencia.

En el juzgado, el abogado de Johnson, Brent Wisner, declaró que el veredicto del jurado mostraba que la evidencia contra el producto era “abrumadora” y que “cuando tenés razón, es realmente fácil ganar”. Sin embargo, a nivel científico, esa “evidencia abrumadora” brilla por su ausencia.

Sí, en 2015, la IARC calificó el glifosato como “probablemente cancerígeno para los humanos”. La misma categoría que la carne roja. No obstante, todas las autoridades sanitarias y el consenso científico coinciden en que es seguro cuando se usa adecuadamente.

Eso es porque con un uso razonable resulta muy extraño que los niveles ni siquiera se acerquen a los peligrosos. Para hacernos una idea, algunos expertos estiman que una persona debería comer por día alrededor de 16,8 kg de soja durante dos años para igualar la dosis que se ha planteado como cancerogénica. Es decir, sobre el papel la sentencia no tiene sentido científico. Johnson no pudo exponerse a dosis peligrosas del producto si hizo un uso adecuado del herbicida.

Por su parte, Bayer, reciente adquisidora de la agrotecnológica, sufrió el lunes una caída del 15% de sus acciones y se espera que las más de 700 empresas que utilizan el glisfosato sufran consecuencias similares. Desde la alemana aseguraron que “sobre la base de las conclusiones científicas, las opiniones de las autoridades reguladoras en todo el mundo y la experiencia práctica de décadas usando glifosato, está convencida de que el glifosato es seguro y no causa cáncer”

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