Salud

Dieta de Cenicienta: la riesgosa tendencia que busca logar medidas de “princesa”

Cuando el sacrificio por lucir un determinado estereotipo influye en nuestra salud

domingo 12 de agosto de 2018 - 7:44 am

Muchas de nosotras, aún ya adultas, somos fans de las princesas Disney, por nostalgia, porque los personajes nos simpatizan o incluso hasta podemos llegar a identificarnos con ellas. Sin embargo, está más que claro que por mucho tiempo, han representado estereotipos de género y de belleza que no son reales.

Ahora lo podemos ver claramente con la dieta de la Cenicienta, originada en Japón y la cual consiste en acercarse a las proporciones de la princesa animada lo más que se pueda. ¿Cómo? Para calcular tu peso de Cenicienta, debés medir tu altura en metros, multiplicarla al cuadrado y luego multiplicarla por 18.

Entonces, básicamente, una mujer que mida unos 1.65 metros tendría un peso de Cenicienta de aproximadamente 49 kilogramos, después realizar las operaciones.

¿Pero es una forma sana y segura para bajar de peso o alcanzar esas medidas? Absolutamente no. Estas proporciones están muy alejadas de lo que el Índice de Masa Corporal (IMC) sugiere, y de acuerdo con este, las personas que buscan tener las medidas Cenicienta entran en la categoría de “bajo peso”, o se encuentran en el borde.

Además, lo saludable se ve diferente en todos los cuerpos y decir que un peso es un peso “meta” es incorrecto y poco real. Por otra parte, una dieta que básicamente te alienta a estar por debajo del peso “normal” está a un pelo de ser un trastorno alimenticio.

Así que no, esta no es una forma ni segura ni saludable para perder peso. Y no hay por qué alcanzar objetivos de peso o de belleza estándar que son irracionales.

Sobre el IMC

El IMC es el índice de masa corporal. El IMC no es válido para menores de 18 años, para atletas de élite o para personas con una altura inferior a 1,47 metros o superior a 1,98 metros, por lo que como veis tiene sus limitaciones. El IMC no distingue masa grasa de masa muscular por lo que no es determinante en todos los casos. Este índice nos indica si la persona tiene un peso saludable, sobrepeso u obesidad.

Tomando como referencia a la OMS: “El índice de masa corporal (IMC) –peso en kilogramos dividido por el cuadrado de la talla en metros (kg/m2)– es un índice utilizado frecuentemente para clasificar el sobrepeso y la obesidad en adultos. La OMS define el sobrepeso como un IMC igual o superior a 25, y la obesidad como un IMC igual o superior a 30”.

Fijémonos ahora en el IMC de peso saludable (intervalo normal). Va desde 18,5 a 24,9. De estos valores podemos sacar dos conclusiones:

  1. La dieta Cenicienta pone como objetivo un IMC por debajo del peso saludable, es decir marca conseguir infrapeso, con todas las consecuencias que esto lleva asociado.
  2. Tener un peso saludable puede ir desde un IMC de 18,5 a uno de 24,9. Eso significa que, una persona de 1,65m estará igualmente sana (en cuanto a peso se refiere) con 49kilos que con 67,8kilos. Eso son 18,8 kilos de diferencia.

Las consecuencias de la dieta Cenicienta

Son muchas las consecuencias que lleva asociadas esta dieta:

  1. Crear un trastorno de la conducta alimentaria
  2. Maleducar a la persona a comer
  3. Cambios de humor
  4. Frustración
  5. Depresión
  6. Dificultades para socializar
  7. Amenorrea
  8. Desnutrición
  9. Carencias nutricionales
  10. Favorece la aparición de demencia
  11. Sufrir osteoporosis
  12. Debilitar el sistema inmunológico
  13. Problemas de fertilidad
  14. Anemias
  15. Caída del cabello
  16. Pérdida de la masa muscular
  17. Fatiga crónica

Si tu objetivo es perder peso, acudí a un nutricionista y no pongas en riesgo tu salud.

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