Cuadernos de la Corrupción

Arrepentidos: la estrategia conjunta de los empresarios “amigos” de Macri por los “Cuadernos”

El primo del presidente, Ángelo Calcaterra, y el ex CEO de IECSA se sumaron este lunes al ya arrepentido ex titular de Isolux; los tres apelaron a una misma estrategia que los eximiría de cualquier condena de prisión

lunes 6 de agosto de 2018 - 12:34 pm

Por Matías Ferrari

Javier Sánchez Caballero y Ángelo Calcaterra, ex cabezas de la constructora IECSA, se “arrepintieron” el mismo día. Este lunes, ambos ingresaron a los tribunales de Comodoro Py, reconocieron haber sido presionados para aportar dinero a la campaña presidencial del kirchnerismo y se ofrecieron a brindar datos a la causa iniciada por los denominados “Cuadernos de la Corrupción”.

La postura de ambos coincide con la que tuvo el ex titular de la constructora Isolux, Juan Carlos de Goycoechea, quien reconoció la semana pasada haber sido presionado por ex funcionarios kirchneristas para aportar dinero a la campaña electoral de la actual senadora Cristina Fernández.

Misma estrategia judicial

En sus declaraciones, los tres coincidieron en haber sido presionados para aportar dinero a la campaña presidencial del kirchnerismo, pero no reconocieron -como se sospechaba en un principio- haber pagado coimas para quedarse con obras de infraestructura licitadas por el Estado.

La diferencia parece menor, pero crea un abismo en términos jurídicos, tal como explicó este fin de semana la periodista Irina Hauser. Con esta declaración, los empresarios logran esquivar el delito de cohecho, que tiene penas de uno a seis años de prisión y pasarían a ser víctimas de una exacción ilegal, un delito que comete sólo el funcionario público, no el privado, parecido al de la extorsión.

Para entender la diferencia, hay que comprender que para la Justicia el empresario privado y el funcionario público no son iguales. En teoría, este último puede ejercer sobre el primero un cierto temor y entonces puede ser víctima de una presión, una extorsión o que le saquen plata ilegalmente, una exacción. “A lo sumo podría haber un simple delito electoral, aportar más de lo permitido y violar la restricción de aportes de una empresa que tiene contratos públicos”, explicó Hauser, periodista especializada en temas judiciales.

A esto habría que sumarle que, en caso de ser aceptados como “arrepentidos”, la pequeña condena que les cabría podría verse reducida hasta la mitad. De esta manera, los empresarios “arrepentidos” no enfrentarían riesgos de ser encarcelados.

Ahora la pelota la tiene la Justicia, quien debe definir si les cree a los empresarios, que buscan pasar de ser cómplices a víctimas de la corrupción. Al decir que están dispuestos a colaborar con la Justicia, los emrpesarios quedan expuestos: la detección de una eventual mentira podría costarles caro y daría de baja de inmediato el acuerdo que tienen con el Poder Judicial.

Bonus track

La estrategia judicial no es el único punto que une a los tres “arrepentidos”.

En los tres casos, mantienen algún tipo de vínculo con representantes del gobierno actual. Al ya conocido vínculo de Calcaterra -primo del presidente- y de su mano derecha Sánchez Caballero, se suma el del ex titular de Isolux: su abogado Jorge Landaburu, integra el estudio de Ricardo Rosental, abogado del propio Mauricio Macri en causas como la del espionaje.

COMENTARIOS