Psicología

Qué hacer si tu hijo se distrae constantemente en clase

Consejos y ejercicios para lograr la concentración

sábado 4 de agosto de 2018 - 7:38 am

Los chicos del siglo XXI viven rodeados de estímulos. Están tan sobreestimulados que, en vez de haber una evolución cognitiva al asistir a la escuela, es común que haya problemas por falta de concentración, hiperactividad y distracción del niño en la clase.

El niño se puede distraer por cualquier cosa, desde lo que ocurre a su alrededor hasta por sus propios pensamientos. Por supuesto, para el maestro es un reto lograr que el proceso de aprendizaje sea estimulante para sus niños. No obstante, en casa los padres podemos ayudar a nuestros hijos a estar más concentrados.

¿Qué causa la distracción del niño en la clase?

El niño de hoy tiene acceso casi ilimitado a la tecnología, hace multitareas, busca información y tiene una agenda llena de actividades extracurriculares. Así, permanecer sentado y atento frente al maestro o terminar una tarea puede ser un desafío para el niño, pero también para sus padres y maestros.

La distracción del niño en la clase también se puede deber a problemas de salud. Estos pueden ser detectados por los maestros y serán atendidos por los padres. Los problemas pueden ser:

  • Tiene problemas en la vista, no ve bien la pizarra y se distrae.
  • El niño no escucha bien lo que dice el profesor y, en consecuencia, se distrae.
  • Tiene el Trastorno del Déficit de Atención (TDA o TDAH cuando incluye hiperactividad).

Por supuesto, hay que atender las condiciones físicas que puedan estar afectando al niño. Asimismo, es importante diferenciar: no es lo mismo un niño distraído que un niño con TDA. Los niños pueden ser inquietos, soñadores, despistados o distraídos, pero eso no quiere decir que tengan TDA.

Este trastorno solo puede ser diagnosticado por pediatras, neurólogos o psiquiatras. Un maestro puede tener experiencia con niños con TDA, pero no es quien dará un diagnóstico TDA sobre tu hijo.

¿Cómo lograr la concentración en el aula?

  • Diversificá las tareas. Cambiar de materia de estudio cada cierto tiempo para ayudar al niño a reiniciar el proceso de atención cada tanto. Así, el niño logra mantener la concentración por más tiempo.
  • Establecé un período de tiempo para realizar cada tarea o actividad. Esto exigirá al niño estar concentrado para terminar en el tiempo previsto.
  • Organizá las tareas. Las más difíciles es mejor hacerlas cuando el niño esté más descansado, mientras que las más fáciles y divertidas pueden quedar para el final de la jornada, cuando ya está más fatigado.
  • Trazá metas y objetivos. Es muy importante que el niño sepa cuáles son las metas a alcanzar en la clase, pues así pondrá toda su atención en lograrlas.
  • Intercalá descansos. La atención sigue una curva que en algún momento decae. Es necesario dar unos minutos de descanso para recuperar la concentración, pues así se evita la distracción del niño en la clase.
  • Pedile al niño que sintetice y resuma lo que escuchó de la explicación, que escriba frases cortas con los detalles más interesantes. Esto le ayudará a ejercitar la atención.

¿Cómo ayudar al niño distraído en casa?

  • Asegurate de que tu hijo está durmiendo y descansando bien, y de que alimentes bien su cerebro.
  • Mirá directo a los ojos cuando hables con tu hijo y le pidas algo. Es la mejor forma de asegurarte de que te está prestando atención.
  • Establecé una rutina de trabajo en casa, donde esté muy claro cuál es el período de tiempo que se dedicará para hacer las tareas.
  • Cuando sea la hora de las tareas, creá una zona de trabajo tranquila, en la que no interfieran luces, juguetes, televisores u otros objetos que puedan llamar su atención.
  • Evitá dejar las tareas más difíciles para cuando ya esté cansado. El cansancio no lo dejará esforzarse.
  • Recurrí a la técnica de sintetizar y resumir. Eso lo llevará a concentrarse y recordar lo que estudió.
  • Hagan juntos juegos de memoria y otros que les permitan estimular la concentración y el aprendizaje.
  • Tené mucha paciencia. Trabajar con la concentración es un proceso paulatino, y es que los resultados no se ven de un día para otro.

¿Qué ejercicios se pueden hacer para estimular la concentración?

Puedes realizar estos ejercicios en el aula o en el hogar. Cada vez que logres vencer la distracción del niño en la clase, emplea el refuerzo positivo al niño por estar atento. Así lo estimulas a mantener la concentración.

  • Enumerá tres, cuatro o cinco cosas –según la edad– que puede encontrar en el aula o en la casa. Pedile al niño que las traiga, pues así podrás comprobar que ha atendido al listado.
  • Decile una palabra o un número. Pedile que en lo que escucha su palabra o número haga una señal. Luego recitá un listado de palabras o números, entre los que se encuentre la palabra o el número que le mencionaste.
  • Colocá diferentes elementos en una mesa, en un orden determinado. Variá el orden y pedile que vuelva a colocarlos en la forma en la que estaban inicialmente.
  • Guardá varios objetos en una caja. Cerrala y pedile que nombre todos los objetos que están dentro de la caja.
  • Disfrazá a alguien más con varios adornos. Quitá algunos y pídele a tu hijo que descubra los objetos que hayan desaparecido.

¿Y si el niño tiene TDAH?

En el caso de que haya un diagnóstico de TDAH, el niño necesita que su maestro lo ayude a minimizar las distracciones. También requiere que el proceso de aprendizaje sea muy estimulante. En este sentido, las recomendaciones básicas para este niño son:

  • Debe estar ubicado cerca del profesor o junto a niños que tienen muy buena concentración para que no se distraiga.
  • Integralo a grupos de trabajo con niños más tranquilos.
  • Hay que evitar dejar demasiada información en la pizarra.
  • Asegurate de que entendió las instrucciones. Dejárselas anotadas es una gran opción.
  • Antes de comenzar una nueva tarea, asegúrate de que pudo terminar la que estaba haciendo previamente.

Los niños distraídos o soñadores no deben ser forzados a prestar atención, sino que se trata de una invitación amable y amorosa. El reto para padres y maestros es hacer del proceso de aprendizaje un espacio rico para el despertar de la creatividad. Para enfrentar la distracción del niño en la clase hay que sacarlos de sus pensamientos y ayudarlos a mantenerse enfocados.

Fuente: Mejor con salud

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