Psicología

Qué es la erotomanía

De qué trata este trastorno mental inusual que puede ser un síntoma de una enfermedad psiquiátrica

viernes 3 de agosto de 2018 - 7:12 am

La erotomanía es un trastorno mental inusual en el que una persona cree firmemente que otra persona está enamorada de ella cuando no es así. Normalmente la persona que lo padece es de un estatus social inferior a la otra persona, que acostumbra a ser inaccesible y más mayor. Además, normalmente, las dos personas implicadas han tenido poco contacto previo o incluso ningún tipo de contacto.

El síntoma clave es la creencia resuelta y delirante de que otra persona está enamorada del paciente. Su comportamiento incluye así esfuerzos persistentes para contactar a través de todos las formas posibles, offline y online. Estas personas pueden representar una amenaza para el objetivo de afecto.

La palabra erotomanía procede del griego: érōs, érōtos, ‘amor sexual’ y -manía, ‘locura’, esto es, un trastorno mental causado por el amor. También se denomina síndrome de De Clerambault, en honor del psiquiatra francés que la describió por primera vez como un trastorno distinto en 1921. Aunque este trastorno  a menudo se relaciona con otros trastornos psiquiátricos, también puede ocurrir por sí solo.

Puede ser un síntoma de una enfermedad psiquiátrica, como la esquizofrenia, el trastorno esquizoafectivo, el trastorno depresivo mayor con características psicóticas o el trastorno bipolar.

Informes recientes sugieren que las redes sociales pueden causar o exacerbar la erotomanía porque eliminan algunas de las barreras entre personas desconocidas. De este modo la persona que padece el trastorno puede usar las redes sociales fácilmente para observar, contactar, acechar y hostigar a esa persona que antes era completamente inaccesible.

Tratar el trastorno delirante puede ser difícil porque los afectados no son capaces de ver que sus creencias e ilusiones son infundadas, por lo que pocas personas afectadas buscarán tratamiento por sí mismas. 

El tratamiento debe adaptarse a las necesidades de cada persona y debe centrarse en mantener las relaciones sociales, minimizar el riesgo de conductas problemáticas y mejorar la calidad de vida del paciente.

También puede incluir medicamentos, terapia y hospitalización. Esto último es necesario si la persona afectada se convierte en un peligro para sí misma, para el afectado para cualquier otra persona.

Fuente: Muy interesante / Hombre moderno

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