Salud

Nueve hormonas que influyen en el aumento de peso

Cómo reconocer el problema para poder controlarlo

viernes 3 de agosto de 2018 - 7:54 am

Por supuesto que nuestro peso depende en gran medida de lo que comemos a diario. Por lo tanto, una alimentación sana y una buena dosis de ejercicio son el primer paso para bajar de peso.

Sin embargo, el aumento de peso muchas veces tiene que ver con otros factores. ¿No te ha pasado que, incluso cuidándote mucho, no lográs bajar ni un kilo?

Tal vez el problema está en tus hormonas. Estas nueve influyen en el aumento de peso y necesitás conocerlas y saber controlarlas.

1. Hormonas tiroideas

La tiroides es una glándula que se encuentra en la zona de cuello y produce las hormonas T3, T4 y calcitonina. Estas hormonas tienen la función, entre otras cosas, de mantener el metabolismo del cuerpo.

La subproducción de estas hormonas conduce al hipotiroidismo, enfermedad que produce aumento de peso. El mismo, generalmente está dado por la retención de líquidos.

Puedes prevenir el hipotiroidismo consumiendo suficiente yodo en las comidas. Puedes optar por sal yodada, leche y, en general, una dieta equilibrada.

2. Insulina

La insulina es una hormona secretada por el páncreas que ayuda a transportar la glucosa hacia y desde las células, manteniendo los niveles adecuados de glucosa en sangre.

El consumo excesivo de alimentos procesados, aperitivos no saludables, alcohol o bebidas endulzadas artificialmente pueden llevar al cuerpo a desarrollar una resistencia a la insulina. Esto no sólo provoca el aumento de peso, sino que también puede derivar en una diabetes tipo 2.

Por eso, es fundamental mantener buenos niveles de insulina, y eso se consigue, en principio, tomando buenas cantidades de agua todos los días, comiendo muchas frutas y verduras y haciendo ejercicio regularmente.

Además, es importante evitar el alcohol, los refrigerios nocturnos, las bebidas endulzadas artificialmente.

3. Cortisol

La función principal del cortisol es reducir y disminuir los niveles de estrés al aumentar los niveles de azúcar en la sangre, además de suprimir el sistema inmune y ayuda al metabolismo de las grasas, las proteínas y los carbohidratos.

El cortisol en general se libera cuando estamos deprimidos, ansiosos, estresados, enojados o lesionados físicamente. Con el ritmo de vida actual, esto suele ser casi todo el tiempo.

Lamentablemente, el exceso de cortisol es malo para nuestra salud en general, y lleva al aumento de peso en particular.

Por eso es importante evitarlo, y para ello es necesario dormir al menos 8 horas por día, hacer ejercicios como yoga o tomarse un momento todos los días para meditar, y, en general, hacer actividades que nos aporten paz y nos quiten estrés.

4. Testosterona

La testosterona es la hormona de la masculinidad, pero como todas las hormonas, las mujeres también la poseen.

En ambos casos ayuda a quemar grasa, fortalece los huesos y los músculos y, además, mejora el libido. La disminución significativa de esta hormona puede llevar a la pérdida de masa muscular y el aumento de grasa.

Para evitar esto, es importante hacer actividad física regular, evitar el alcohol, y consumir mucha fibra y proteínas.

5. Progesterona

La progesterona es una hormona sexual que liberan los ovarios y posteriormente la placenta. regula el ciclo menstrual, y su función principal es acondicionar el endometrio para facilitar la implantación del embrión durante el embarazo.

Los niveles de progesterona pueden disminuir debido a una variedad de razones, como el estrés, el uso de píldoras anticonceptivas, la menopausia, etc. Esto puede ocasionar aumento de peso y depresión.

Esta hormona también se ve muy influida por el estrés, por lo que es importante evitarlo. También hacer ejercicio regular.

6. Estrógeno

El estrógeno es la principal hormona sexual femenina. Cualquier desequilibrio en los niveles de estrógeno en el cuerpo puede conducir al aumento de peso.

Esto sucede porque si los niveles de estrógeno aumentan, las células que producen insulina se estresan. Así, se produce la ya mencionada resistencia a la insulina que, entre otros perjuicios, provoca el aumento de peso.

Buenas maneras de cuidarse son:

Consumir cereales integrales, vegetales frescos y frutas.
Evitar el alcohol.
Hacer ejercicio regularmente.

7. Leptina

La leptina regula el balance de energía en el cuerpo al inhibir el hambre. Sin embargo, ciertas cosas pueden hacer que se secrete demasiada leptina, y el cuerpo se vuelva insensible a ella.

Así, el cerebro deja de recibir señales de que debe dejar de comer y, como consecuencia, “tenemos hambre todo el tiempo”.

El consumo excesivo de alimentos ricos en contenido de azúcar influye en este proceso, por lo que habría que evitarlo. El dormir poco también disminuye el efecto de la leptina, razón por la cual cuando estamos cansados nos sentimos con más hambre. Por eso, siempre hay que dormir al menos 8 hs. diarias. Mantenerse hidratado y comer verduras verdes también ayuda.

8. Grelina

La grelina es conocida como la hormona del hambre y se secreta por el estómago. Estimula el apetito y aumenta la deposición de grasa. Los niveles de grelina también son altos cuando las personas siguen una dieta estricta o mientras ayunan, razón por la cual las dietas demasiado restrictivas tienen un fuerte efecto rebote.

Para evitar exceso de grelina, entrena regularmente, consumí mucha agua (es especialmente útil consumir una taza antes de la comida), y comé pequeñas porciones cada dos o tres horas. También comé frutas frescas, vegetales y alimentos ricos en contenido de proteínas.

9. Melatonina

La melatonina es una hormona que regula el sueño y la vigilia. Mientras dormimos, esta hormona colabora en la recuperación del cuerpo del trajín de todo el día, y ayuda a sanar cuerpo y mente.

Si no dormimos lo suficiente, este proceso se interrumpe, trayendo consigo muchas complicaciones, entre ella el aumento de peso.

Por eso es muy importante que el sueño no sólo sea suficiente, sino que también sea bueno. Es decir, cantidad y calidad del sueño son importantes.

Para dormir bien por la noche, no comas demasiado tarde o antes de acostarte, duerme a oscuras y en una habitación no demasiado calurosa y apaga todos los dispositivos electrónicos al menos una hora antes de irte a dormir.

Fuente: Genial Guru

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