Política

Un artículo del New York Times advierte sobre la base construida por el ejército chino en la Patagonia

El avance chino desató un debate sobre los riesgos que implica la alianza estratégica. Según el Times, "China ha estado llevando a cabo discretamente un plan propio de gran alcance en toda América Latina"

sábado 28 de julio de 2018 - 4:25 pm

La antena de 450 toneladas, de la altura de un edificio de 16 pisos, construida por el ejército chino en tiempo récord y concebida en el más absoluto secreto, generó suspicacias desde sus inicios, pero ahora el New York Times advierte sobre su real peligrosidad.

Según informó Infobae, el dispositivo principal de la supuesta estación de control de la misión espacial china (que costó 50 millones de dólares) podría tener múltiples usos militares y de espionaje, algo que genera intranquilidad tanto en los pobladores locales como en líderes de la región e, incluso, en Washington.

La estación comenzó a operar en marzo y “es uno de los símbolos más llamativos del largo impulso de Beijing para transformar a América Latina y configurar su futuro para las generaciones venideras”, sostiene el periódico estadounidense.

Supuestamente, tiene como finalidad principal dar apoyo a la expedición china hacia el lado oculto de la luna, una empresa ambiciosa que los funcionarios argentinos apoyan y que tiene fecha de lanzamiento programada para este año: si lo logran, podría despejar el camino hacia la extracción de helio 3, que algunos científicos creen que podría proporcionar una fuente de energía limpia y revolucionaria.

El predio de 200 hectáreas está bajo el control de Satellite Launch and Tracking Control General (CLTC), una división de las fuerzas armadas chinas que explotará durante los próximos 50 años la base. También la ubicación surgió luego de meses de negociaciones secretas entre la provincia de Neuquén y el gobierno chino, que culminaron con la firma de un acuerdo en noviembre de 2012 por el cual el gobierno comunista dispondrá de las tierras sin pagar alquiler.

El proyecto surgió como parte de las negociaciones secretas que la Argentina mantuvo con China durante la presidencia de Cristina Kirchner, en momentos es que el país necesitaba desesperadamente inversiones y el conflicto con los holdouts limitaba el acceso a los mercados internacionales de crédito.

Más allá de las especulaciones, lo seguro es que la antena mejora la capacidad de China de realizar tareas de inteligencia en el hemisferio, además de tener muchos usos estratégicos. Para Frank A. Rose, secretario de Estado adjunto para el control de armamentos durante la administración Obama, China desarrolló una sofisticada tecnología para bloquear, interrumpir y destruir satélites en los últimos años.

El vocero del Pentágono, teniente coronel Christopher Logan, explicó que el Ejército estadounidenses está evaluando las implicaciones de la estación de monitoreo china, mientras que las autoridades chinas rechazaron las solicitudes de entrevistas sobre la base y su programa espacial.

La construcción de la base se da un contexto de crecimiento exponencial del comercio, el rescate a gobiernos latinoamericanos en apuros y la construcción de monumentales obras de infraestructura, además del fortalecimiento de la cooperación militar. Es decir, enormes cantidades de recursos destinado a varios países de la región -principalmente, Brasil, Argentina, Venezuela, Ecuador, Uruguay y Bolivia-, que durante la primera década del siglo XXI estuvo bajo gobiernos populistas deseoso de mostrarse distantes de los Estados Unidos, muchas veces sin realizar una evaluación de los costos actuales y futuros que eso implica.

COMENTARIOS