Alimentación

Cuatro consejos para evitar sobrealimentar a tu bebé

La obesidad infantil es uno de los problemas de salud pública más graves del siglo XXI, según la Organización Mundial de la Salud

martes 24 de julio de 2018 - 7:16 am

La obesidad infantil es uno de los problemas de salud pública más graves del siglo XXI, según la Organización Mundial de la Salud.

Y no afecta solamente a los países ricos: este problema es cada vez más frecuente en países de bajos y medianos ingresos. La sobrealimentación en los primeros años de vida aumenta el riesgo de obesidad cuando se es adulto.

¿Qué podemos hacer para para evitar sobrealimentar a los más pequeños?

1. Durante los seis primeros meses solo leche materna o fórmula infantil

La leche materna desarrolla el sistema inmunitario infantil, por lo que los bebés que son amamantados tienen menos riesgo de sufrir enfermedades infecciosas y de ser ingresados en el hospital.

Durante los seis primeros meses de vida los bebés no deberían tomar sólidos, solo leche materna, fórmula o agua. Además, se recomienda durante el primer año de vida no tomar leche de vaca.

Esto se debe a su bajo contenido en hierro. Los bebés que toman esta leche como sustento principal suelen tener niveles de hierro más bajos.

2. Los alimentos sólidos se deben introducir después de seis meses

No introducir alimentos sólidos en la dieta de los más pequeños hasta pasar los primeros seis meses de vida evitaría que los bebés se vuelvan demasiado pesados. Pero se aconseja introducir una amplia gama de alimentos sólidos a partir de los seis meses de edad, incluyendo alimentos que contengan hierro.

Puede que el bebé los rechace en un principio, pero hay que seguir insistiendo, recomienda. Estos alimentos deben darse al mismo tiempo que continúa la lactancia.

3. Evitá dar a tu bebé alimentos con alto contenido de azúcar o sal

La comida basura o los refrescos tienen muchas calorías y no dejan espacio para alimentos sanos. Se recomienda evitar los jugos: aunque provienen de la fruta, un jugo procesado tiene mucha más cantidad de azúcar de la que se recomienda para un bebé.

Y aunque a todos los niños les gusta comer galletas, su alto contenido en sal también las hace poco recomendables.

4. Introducí alimentos que contengan maní y huevos de gallina a los seis meses

Esto no tiene que ver con la obesidad sino con las alergias. Retrasar el consumo de maníes o huevos de gallina podría aumentar el riesgo de alergia a estos alimentos. Por eso se recomienda que se introduzcan en la dieta de los bebés a partir de los seis meses. Eso sí: si hay un historial fuerte de alergia en tu familia es mejor consultar antes con un especialista. Y siempre estar atentos en el momento en que los coman para vigilar que no se atraganten.

Fuente: BBC Mundo

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