Selección Argentina

Las increíbles confesiones de Luis Juez sobre Sampaoli

El ex embajador argentino en Ecuador convivió con el conjunto nacional en la previa a su partido en Quito por Eliminatorias y reveló sus sensaciones

lunes 23 de julio de 2018 - 7:11 am

El 10 de octubre de 2017 la Selección Argentina se impuso por 3 a 1 sobre Ecuador y logró una clasificación agónica al Mundial Rusia 2018.

El partido, que estaba en el ojo de la tormenta tras el empate que los dirigidos por Jorge Sampaoli habían cosechado en La Bombonera frente a Perú, llevó a Luis Juez, embajador en dicho país por aquel entonces, a acercarse al equipo para demostrarle su apoyo. Sin embargo, la convivencia no dejó un buen recuerdo en el político cordobés.

“Conviví dos días con la Selección en Ecuador el año pasado y Sampaoli era un brasero de goma del humo que largaba. Se parecía a mí suegra, pobrecita, hablaba y nadie lo escuchaba”, dijo el emisario argentino al aire en AM 910, dejando entrever un clima para nada alentador.

Juez2

Juez, que por aquellos días apoyó al equipo durante todo el viaje -incluso en los festejos- explayó: “A la selección la tuve en Ecuador y Sampaoli no le daba bola a nadie. Este fue un proceso que se agotó. Le hubiese pasado a cualquier técnico, esta etapa de Messi y amigos tenía que terminar como terminó”.

Luis Juez, de 54 años, también fue sumamente crítico de la generación de la Selección que llegó a las finales del Mundial de Brasil 2014 y de las Copas América 2015 y 2016. “Lo que le pasó a Sampaoli le hubiese pasado a cualquier técnico; este proceso de Messi y sus amigos tenía que terminar así. Hoy el fútbol se juega de manera vertical, ni al papi se puede jugar como juega la Selección; fijate que el resto que juega así se volvió con la Selección”, fue su análisis.

Banega y el propio Messi resultaron destinatarios de duras palabras por parte de Juez: “Los laterales nuestros no ponía sacar ni con la mano. Banega es un rastrojero. Al final el mejor de Argentina fue Mascherano. Y a Messi cuando lo ponés a jugar con la camiseta argentina es como si le pusieras una gargantilla de garrafas; la cabeza la baja y no la levanta nunca más”, concluyó.

COMENTARIOS