Salud

Cómo saber si tu bebé oye bien

La detección precoz es fundamental para establecer un tratamiento cuanto antes

viernes 20 de julio de 2018 - 7:40 am

El oído es uno de los sentidos que están más desarrollados cuando nacemos. De hecho, el bebé ya reconoce la voz de su madre desde el útero materno. Al principio el oído percibe mejor los sonidos agudos que los graves. Pero… ¿cómo saber si su audición es buena?

Hace años la única pista que podía hacer sospechar que el bebé no oía bien era la nula respuesta ante ciertos sonidos o un retraso en el habla. Pero hoy en día, a la mayoría de los bebés ya se les realizan pruebas en la maternidad para detectar la hipoacusia.

Y es que la detección precoz es fundamental para establecer un tratamiento cuanto antes. Si se trata antes de los dos años de vida, cuando la plasticidad neuronal del niño es mayor, dispondrá de una audición de características normales. Sin embargo, si un niño no oye bien tampoco va a aprender a hablar bien y esto influirá en todos los aspectos de su desarrollo.

Pruebas de audición en la maternidad

Potenciales evocados. Es una prueba muy fiable. El otorrino estimula la vía auditiva del bebé y registra las ondas que emite. Si recoge ondas significa que el cerebro ha interpretado el sonido que entra por el oído. Por lo tanto, el recién nacido tiene audición.

Otoemisores. Se coloca una sonda en el conducto auditivo externo que registra la emisión espontánea o provocada de estímulos sonidos. Si hay registro significa que el bebé oye, entre el 80 y el 90 por ciento de los casos. El otro tanto por ciento de duda se debe a ciertas excepciones, como por ejemplo una enfermedad llamada Neuropatía auditiva y que puede provocar que el bebé emita otoemisiones y que sin embargo no oiga.

Si no se detecta respuesta auditiva con ninguna de estas pruebas, el otorrino repetirá la de potenciales evocados, pero de forma más exhaustiva, para asegurarse de que el bebé responde o no a diferentes frecuencias e intensidades.

Señales en casa

Aunque las pruebas neonatales hayan salido negativas, conviene que los padres estén atentos a ciertas señales que podrían delatar una falta de audición:

  • Durante las primeras semanas de vida, el recién nacido debería despertarse y abrir mucho las manos ante sonidos fuertes, como la alarma de un despertador o una palmada.
  • A los dos meses girará la cabeza hacia un sonajero que hagamos sonar. Y a los 4 meses será el mismo quien agarre esos objetos para comprobar cómo suenan una y otra vez.
  • Entre los cuatro y los seis meses, podemos hacer sonar algún juguete que imite, por ejemplo, los sonidos de los animales. Si ríe, agita las manos o pone cara de sorpresa, es que oye bien. Él también disfrutará haciendo sonar los juguetes de cuna y de la silla y nunca se cansará de oírlos.
  • A partir de los seis meses, todo vale. Debemos comprobar que reconoce las melodías de las canciones populares como “Cinco lobito” y que mueve las manos cuando se las cantamos.

Disfrutará también haciendo sonar sus propios instrumentos musicales como le tambor o el piano. Pero no necesita mucha sofisticación: golpear una cuchara o una pequeña cacerola será para él una experiencia igual de gratificante. Si se ríe y quiere repetir, no hay problema.

  • De nueve meses a un año. Ya es capaz de escuchar sonidos más suaves, así que cuando le hablamos en voz baja, debe girarse hacia donde estamos. Además, debe reconocer su propio nombre y responder cuando le llaman.

Si los padres perciben que no responde a estos estímulos sonoros, es conveniente que consulten con un otorrino. Puede que se trate de algún problema auditivo parcial que se resuelve con un tratamiento adecuado.

Fuente: Dra. Gracia Aranguez Moreno / Bebés y más

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