Alimentación

Siete errores que pueden arruinarte el almuerzo en el trabajo

Qué podemos hacer para que esta comida sea más interesante y sana a la vez

viernes 13 de julio de 2018 - 7:44 am

Según lo preparado, la vianda para el almuerzo puede resultarte muy tentadora o solo generarte el impulso de dejar el tupper en un rincón y bajar al bar más cercano a pedir el menú del día.

¿Qué hacer para no caer en la última opción? Estos son algunos de los errores más habituales y las soluciones para revertirlos.

1. Abusar de los alimentos ultra procesados o industrializados

No siempre tenemos ganas de cocinar. Entonces buscamos las soluciones más rápidas –y que no siempre son las más sanas. Algunos ejemplos: tartas pre cocidas, patitas de pollo y otras preparaciones congeladas o pastas con salsas de supermercado. “Cualquiera de estas alternativas tiene una gran cantidad de aditivos, grasas y conservantes”, explica el nutricionista español Carlos Ríos, creador del movimiento Real Fooding (que impulsa el derecho a una alimentación saludable). La solución: si optamos por viandas prelistas, conviene que sean de lugares de confianza y de calidad comprobada.

2. Calcular una porción ínfima

Un huevo duro, un trozo de queso y medio tomate no conforman una comida equilibrada. Al rato tendremos hambre y caeremos en el picoteo de galletitas y snacks. Para hacer un mejor cálculo, una buena estrategia es dejar el tupper listo la noche anterior. Así no tendremos que prepararlo recién levantadas y sin ganas de pensar en la comida del mediodía.

3. No combinar bien los alimentos

Las proteínas suelen estar ausentes en las viandas y eso hace que no nos brinden la sensación de saciedad esperada. No alcanza con incorporar un poco de atún en la ensalada. Una porción de carne -de unos 100 gramos como mínimo- combinada con abundantes vegetales, o una ensalada con lechuga, palta, pollo y un poco de pasta, pueden ser buenas opciones. Otra alternativa: un sándwich de pan integral con vegetales y algunas fetas de lomito horneado y queso descremado.

4. Que no te tiente demasiado

No solo de sobras de noches anteriores vive el tupper. “Sabemos que comemos por la vista. Si lo que incluimos en nuestro recipiente no nos entra por los ojos, seguramente no valoraremos el momento del mediodía como una pausa realmente satisfactoria y provechosa”, sugiere Carlos Ríos.

Una buena estrategia es combinar estos alimentos de diferente manera o agregar otras opciones. “Así resultarán más atractivas. También conviene planificar con anticipación las comidas”, completa Ríos.

5. Comer siempre lo mismo

Milanesas con ensalada, tarta de jamón, pascualina, ensaladas con arroz o pollo y empanadas. La lista ahí termina y vuelve a repetirse la semana siguiente. La desmotivación no tardará en aparecer y las ganas de correr a la cadena de comidas rápidas más cercana se volverán más fuertes.

6. Exagerar con los aderezos

Una comida liviana y simple suele ser la mejor opción para el mediodía. La idea es que sea una comida sana, de calidad y que no resulte demasiado pesada.

7. No conservar bien el recipiente

“Lo mejor es colocarlo en la heladera ni bien llegamos a la oficina y agregar el aceite, el vinagre y demás aderezos justo antes de consumirlo”, agrega la nutricionista española Paula Rodríguez. Los bolsos térmicos, otra buena opción.

Fuente: Clarín / La Vanguardia

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