Rescate en Tailandia

Cómo es el operativo de rescate en la cueva de Tailandia

El trayecto de salida incluye tramos por lugares secos pero también otros en los que los jóvenes tendrán que bucear

domingo 8 de julio de 2018 - 10:17 am

Horas atrás, comenzó el complicado rescate de los doce integrantes de un equipo de fútbol juvenil de Tailandia y de su entrenador, quienes quedaron atrapados en un complejo de cuevas de Tham Luang ubicado al norte del país el 23 de junio, cuando estaban en medio de una excursión y las fuertes lluvia inundaron el lugar.

Ahora, los chicos que tienen entre 11 y 16 años y su profesor, de 25, esperan ser alcanzados por los buzos y arrancar con el operativo, que en total podría tardar hasta cuatro días, siempre dependiendo del clima.

En las últimas horas, el cese de las lluvias ayudó a que los socorristas pudieran comenzar a trabajar. Sin embargo, se espera que las precipitaciones vuelvan pronto, dado que el país está período monzones.

De acuerdo con lo informado por el diario El País, el trayecto de salida incluye tramos por lugares secos pero también otros en los que los jóvenes tendrán que bucear, algo que las autoridades manejan con cautela debido a que muchos de los chicos no saben nadar y ninguno de ellos tomó clases de buceo. Sin embargo, esperan que la ayuda de los profesionales baste para conseguir el éxito.

Dos buzos acompañan a cada niño, que llevará una máscara de oxígeno que le cubre toda la cara. En momentos en que la movilidad se complique debido a pasajes angostos, alguno de los adultos pasará primero la botella de oxígeno y luego ayudará al niño a cruzar para que no tenga que lidiar con el peso.

Durante todo el procedimiento, cuerdas tendidas a lo largo de los túneles actuarán como guías para que los rescatistas sepan hacían donde deben dirigirse. El último tramo de la cueva, justo antes de salir, lo podrán hacerlo caminando.

La zona más complicada para atravesar es la llamada “unión en T” o “intersección en T”, un espacio estrecho repleto de obstáculos, espacio en que el pasaje se convierte es una especie de tubo angosto por el que hay que escabullirse.

“El pasaje, muy estrecho, sube y luego baja” y requiere contorsionarse, explicó el gobernador de Chiang Rai Narongsak Osottanakorn, jefe del operativo.

Cuando por fin atraviesen este tramo dificultoso, los chicos estarán a menos de un kilómetro de la tercera galería, donde los socorristas instalaron su campamento base. Si bien desde allí aún restan dos kilómetros hasta la salida, la peor parte ya habrá pasado.

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