Educación

Cinco causas de la falta de atención de los chicos en clase

Está probado que el ambiente, la actitud y la motivación interna pueden influir en los comportamientos de los niños

lunes 25 de junio de 2018 - 5:44 am

En los últimos años, el trastorno del déficit de atención e hiperactividad (TADH) se ha convertido en un tema de consulta, por lo general indicada por la escuela, según señalan pediatras y colegas especializados.

Existen diversidad de razones por las cuales un niño no tiene atención en clase o la interrumpe. Si bien algunos de ellos pueden padecer este trastorno, es más probable que muchos de estos chicos no presten atención dado que se aburren, el tema no les interesa o, más aún, los métodos de enseñanza no los atrapan.

Es común escuchar a los padres explicar que si bien la maestra les cuenta que en la escuela su hijo interrumpe con muchas preguntas, no se queda sentado o se distrae cuando se está explicando un tema; en casa, puede pasar tres horas armando un Mecano/Rasti/ rompecabezas, un día entero- si lo dejaran- sentado frente a la computadora jugando, leyendo e incluso viendo películas en inglés; jugando a la pelota y/o, si tiene la oportunidad, andando en bicicleta.

La pregunta es: ¿este niño tiene realmente un problema de atención e hiperactividad o se trata de un niño a quién le cuesta más adaptarse a las estrictas reglas de las escuelas? Allí de las nueve horas que está en ella, prácticamente el 70% del tiempo debe permanecer sentado, sin hablar, prestando atención constante y no pudiendo preguntar o consultar todo lo que se le ocurre ya que, con ello, interrumpe la dinámica escolar.

El mundo cambió y los métodos de estudio son tan antiguos o iguales a 60 años atrás. Los temas, la metodología y la dinámica escolar parece quedar permitida y algunos chicos lo denuncian sin poder ser escuchados.

Está probado que el ambiente, la actitud y la motivación interna pueden influir en los comportamientos de los niños tanto como el estilo de vida y la forma en que les enseñamos.

El ritmo rápido de la vida moderna, la interacción tecnológica, la televisión, las películas y series sin fin, los videojuegos, padres y abuelos ocupados, familias conectadas y concentradas en celulares son todos comportamientos que buscan procesos cognitivos que generan pequeños bloques de atención con varias actividades en simultáneo con respuestas rápidas.

Es necesario enseñar a los niños cómo aprender, cómo prestar atención y concentrarse. Prestar atención es una habilidad que se desarrolla y se aprende cuando hay interés. Los niños con verdadero Trastorno por Déficit de Atención no logran prestar atención.

5 razones por la que los niños podrían no logran la atención adecuada en clase

Hay que considerar que la gran mayoría de los programas escolares no están diseñados para individuos, sino para grupos y a la escuela asisten niños diversos. Las cinco razones más comunes que podrían generan la falta de atención son:

1- No entender el material: lo que parece una falta de concentración podría ser una falta de comprensión del material, lo que hace que dejen de prestar atención.

2- Los contenidos no los desafían: en estos casos algunos niños pueden perder interés en el material y dejar de prestar atención por completo.

3- Distracciones por estímulos externos: en el aula se pueden presentar distracciones. Desde compañeros que hablan un tema más interesante que el de la maestra, hasta un espacio de trabajo pequeño y muy cargado. A algunos chicos les cuesta más trabajo que a otros filtrar estas distracciones, lo que hace que prestarle más atención al maestro que al entorno sea un desafío.

4- Falta de motivación: puede llevar a problemas en el aula. Desde el desinterés hasta el molestar a los compañeros.

5- Un estilo de aprendizaje no coincidente: los niños suelen tener distintos estilos de aprendizaje, algunos aprenden mejor al ver, otros al oír y otros al hacerlo. Si el maestro enfatiza en un mismo estilo y éste no concuerda con el del niño, podría provocar una falta de concentración y comprensión.

Como se observa, las razones pueden ser variadas y no siempre tratarse de un TDAH. Éste es difícil de diagnosticar y hoy se sabe que es un problema neurobiológico altamente hereditario que se caracteriza por dificultades de comportamiento que pueden variar en intensidad.

Si crees que tu hijo/hija tiene algunos de estos comportamientos y se repiten en más de dos ámbitos, consultá con su pediatra para que éste te guíe en un adecuado diagnóstico y tratamiento para que el niño crezca en un entorno amigable y feliz.

Fuente: Con Bienestar

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