Salud

Cómo saber si tenés un tapón en el oído

Qué podes hacer para no dañar tu oído

sábado 23 de junio de 2018 - 7:08 am

No hay dos tapones en el oído iguales. La obstrucción puede ser desde asintomática hasta llegar, en otros casos, a producir vértigo y acúfenos.

En nuestro conducto auditivo externo hay unas glándulas apocrinas que generan un líquido aceitoso que, al mezclarse con los restos epiteliales del mismo, forman lo que conocemos como cerumen.

La función de la cera es de protección y de hidratación de la piel del conducto auditivo. Lo protege atrapando el polvo, las bacterias y los microorganismos que pueden atacar al oído. Parte de este cerumen es absorbido por nuestra piel y el resto, con los movimientos propios del conducto, es expulsado hacia el exterior, donde se cae o lo limpiamos. Cuando esto no pasa, el cerumen se empieza a impactar, formando acumulaciones de mayor o menor obstrucción.

¿Hay personas con mayor propensión a sufrirlos?

Tanto los niños como las personas mayores son más propensos a estas acumulaciones. Pero por razones diferentes, los niños producen mucho más cerumen, y por las características de su conducto es más fácil su acumulación.

En el caso de las personas mayores es un poco al revés, producen menos cerumen, pero también tienen menos capacidad de absorción, por lo que también se genera dicha acumulación.

hiperacusia

Síntomas de un tapón en el oído

Los síntomas de un tapón pueden ser muy diferentes dependiendo de factores como el tipo de acumulación, que parte desde un 50 por ciento (donde es prácticamente asintomático) hasta un cien por cien de obstrucción, donde se pueden observar los siguientes:

• Hipoacusia transmisiva (de entre 0 a 15 decibelios de GAP). Una pérdida transmisiva es cuando la lesión se produce en el oído medio o en el oído externo.

• Acúfenos. La percepción de un sonido en los oídos sin que haya una fuente externa que lo esté produciendo. En otras palabras, la sensación de oír zumbidos o pitidos en los oídos.

• Inestabilidad o vértigo.

• Picor.

• Plenitud ótica. La sensación de taponamiento o presión en el oído, de que hay agua o tapón de cerumen.

¿Compensa “convivir” con el tapón en el oído sin extraerlo?

En ningún caso compensa no sacar el tapón de cerumen, ya que, a largo y medio plazo, puede generar complicaciones. Por tanto, en cuanto sepamos de la existencia del mismo, es aconsejable visitar a un especialista para retirarlo.

¿Cómo eliminarlos? En palabras del experto, las dos formas más habituales para extraer tapones de cerumen son:

  1. Por irrigación. A través de una jeringuilla se irriga agua tibia a presión, con la intención de expulsar el tapón a través del conducto. Esta maniobra es peligrosa, pues en algunos casos -como cuando hay perforación timpánica- nos puede generar serias infecciones de oído medio. Tampoco es recomendable en los siguientes casos:

    – Edema en el conducto auditivo externo (CAE).

    – Haber tenido alguna cirugía en el oído.

    – Vértigo.

    – Colesteatoma.

    – Si se observa material purulento en el CAE.

    – Si el paciente dice haber sufrido algún episodio de otitis externa o media.

    – Dermatitis.

    – Si el paciente tiene drenaje transtimpánico.

  2. La otra opción para sacar un tapón es a través de pinzas y de aspirador, pero esta maniobra es bastante compleja y la debe hacer únicamente un especialista otorrinolaringólogo.

¿Es posible bañarse en la pileta o el mar con un tapón?

Sí, es posible bañarse en la piscina o el mar con un tapón de cerumen en el oído, pero puede ser perjudicial.

Es conocida la dificultad de sacar agua del oído en muchas ocasiones, aun teniendo el oído limpio. Cuando hay un tapón de cerumen esa dificultad se acentúa, puesto que se crea una cavidad entre el tapón y el tímpano. Si el agua penetra a esta altura y queda ahí retenida nos puede generar infecciones de oído medio, micosis y otros problemas de audición.

Por qué hay que evitar el uso de isopos

Es difícil prevenir un tapón de cera, y tampoco es aconsejable limpiar de forma muy habitual el mismo. No es recomendable introducir nada en el conducto, ya que puede dañar tanto la piel del conducto como el tímpano; así que debemos evitar el uso de bastoncillos de algodón. Tampoco son recomendables siempre las soluciones salinas, que en muchos casos se aconsejan para limpiar o disolver la cera, ya que pueden ocasionar ciertas patologías en los mismos pacientes que no se recomendaba la irrigación.

Fuente: Cuidate Plus

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