Televisión

Susana Roccasalvo se quebró al recordar a su marido

La periodista rompió en llanto al aire cuando se refirió a Carlos Hlawaczek, que murió en 2016 tras sufrir cáncer

domingo 10 de junio de 2018 - 8:20 am

Susana Roccasalvo rompió en llanto al aire al recordar a Carlos Hlawaczek, su marido, que murió a comienzos de 2016 por cáncer. “Yo salía alegre porque él me lo pedía”, contó la periodista, en “Podemos hablar”.

El debate estaba planteado sobre la exposición de la vida privada en las redes sociales y la invasión del periodismo sobre los rincones más íntimos de las figuras del espectáculo. Entonces, inesperadamente, cambió el curso de la charla.

—Vos, Susana, ¿te arrepentiste de algo que hiciste en tu laburo? —le preguntó Andy Kusnetzoff, el conductor del programa.

—Yo tuve límites en muchos casos de salud: el embarazo de Andrea del Boca, la cuidé mucho a Patricia Miccio. Mirá, las cosas de la vida… —dijo, y entonces rompió a llorar— Después los colegas y los compañeros de trabajo me lo compensaron.

Quebrada, Roccasalvo rememoró los últimos meses de vida de Hlawaczek.

“Oculté durante mucho tiempo lo de Charly. Los chicos no se enteraron al principio, se enteraron a la mitad”, comentó la periodista.

Y se refirió al silencio con el que acompañó el fallecimiento de su marido: “En septiembre, estando internado, me dijo ‘Andá a hacer el programa y volvé’. Yo salía alegre en cámara, porque él me estaba mirando. Cuando entró en coma farmacológico, ese lunes no fui. Y murió el miércoles a la noche. Pero Dios me dijo: ‘Ahora vos necesitás que nadie hable. Mirá, no va a hablar nadie’”.

Comentó que “fueron trece internaciones” en el Instituto del Diagnóstico: “Entraba y salía, y nadie se enteró de nada”.

También le agradeció a su equipo de trabajo de “Implacables”, con quienes tuvo una charla sincera sobre el estado de salud de Hlawaczek, que trabajaba como anestesista: “En septiembre tuvo un problema anexo a la medicación, estuvo muy mal. Yo reuní a todos los columnistas. Ellos pensaron que los iba a rajar (risas). Les conté la verdad y les dije: ‘Está en sus manos que esto se sepa'”.

En el final de la conversación, aseguró que no le quedaron cuentas pendientes con su marido. “Fue muy larga la despedida, pero a la vez muy corta porque no querés que se vaya. No me quedé con nada que decirle”, cerró Roccasalvo su recuerdo.

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