Salud

Depresión: cuáles son las señales y etapas que advierten de su avance

Se trata de un trastorno que dificulta e incluso invalida el funcionamiento normal del sujeto

domingo 10 de junio de 2018 - 7:54 am

La constante búsqueda de satisfacción del sujeto produce un gran gasto de energía psíquica, impacta negativamente en lo que se da en llamar en términos psicológicos “pulsión de vida”, lo cual hace que el sujeto finalmente busque alivio de las tensiones y descanso de ese enorme esfuerzo y así entregarse al dormir.

Esto podría estar emparentado a la “transitoriedad” de la que ya hablaba Freud, al señalar en el caso de un joven paciente que no podía gozar de la belleza pensando en lo poco que habría de durar, en cuyo caso la capacidad de amor queda aferrada a objetos perdidos y no puede buscar nuevos.

Esto sería comparable a la ansiedad de querer todo ya, y otra cosa y otra más, con una inmediatez que no nos permite el disfrute genuino, la contemplación, el tiempo de celebrar lo alcanzado.

Por otra parte, los trastornos afectivos de tono depresivo generan un estado de angustia en que el sujeto que se siente desamparado y busca, a través del “pasaje al acto” del que se habla en la literatura de Jacques Lacan, este salirse de la escena para pasar a otro estado que le permita al sujeto darle término a ése que le resulta intolerable.

Los desencadenantes de la depresión pueden ser muchos, entre los más frecuentes:

1) Una pérdida dolorosa de un ser amado: la persona a su vez se abandona en un profundo pozo de melancolía, no muestra interés, no puede aferrarse a la vida y, en ese abandono, está buscando poner fin a su sufrimiento.

2) Problemas económicos: que asoman a la vista del sujeto como presuntamente insalvables, con lo cual se busca una huída de la situación indeseable.

3) Fracasos sentimentales, escolares o laborales: habría una búsqueda de castigo que uno mismo se infringe como compensación de una culpabilidad inconsciente.

4) Enfermedad terminal: deseo de terminar cuanto antes un proceso que se sabe irreversible del estado de salud.

Las manifestaciones a detectar: las etapas del suicidio

Etapa de “consideración”: comienza como un proceso interno que se mantiene en su más íntimo secreto. De ambivalencia, momento de indecisión, de pugna de tendencias contrapuestas: señales o avisos. De la intención de llevar a cabo el intento.

Etapa de ambivalencia, momento de indecisión: es el momento de pedir ayuda profesional sin pérdida de tiempo, aún a riesgo de ir contra la voluntad del sujeto. Es imprescindible la persuasión de la necesidad de tratamiento y de que todo se podrá solucionar de la mano de una persona muy significativa para el sujeto.

Aquí hay manifestaciones que llaman la atención:

– Aislamiento.

– Pérdida de apetito.

– Pérdida de peso significativa.

– Insomnio.

– Decaimiento general.

-Somatizaciones por bajas defensas.

Etapa de “decisión”: es el momento en que el sujeto define llevar a cabo el acto suicida. Se manifiestan cambios bruscos de actitud (de angustia o estado depresivo a aparente tranquilidad o buen ánimo). Hay que actuar con rapidez.

Buscar un equipo interdisciplinario de ayuda: psiquiatra, psicólogo y acompañante terapéutico. Es muy importante no dejarlo solo en ningún momento y bajo ninguna circunstancia, no darle la oportunidad para el pasaje al acto.

Fuente: Con Bienestar

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