Salud

Aumentó la cantidad de niños diagnosticados con hígado graso

Alertan que con esto se potencia para el futuro la cantidad de trasplantes hepáticos

jueves 7 de junio de 2018 - 7:06 am

El número de niños que son diagnosticados con hígado graso aumentó significativamente, en especial en pacientes pediátricos con sobrepeso u obesos.

Ante esta situación, tienen riesgo de desarrollar una enfermedad cardiovascular, hipercolesterolemia, diabetes tipo 2, hipotiroidismo, cirrosis hepática y enfermedad articular, entre otras dolencias y crece la posibilidad de la necesidad de trasplantes de hígado cuando lleguen a la edad adulta.

Esto se debe a una serie de factores vinculados a los hábitos de la vida cotidiana como el sedentarismo, que en los niños se disparó con un mayor entretenimiento con juegos vinculados a la tecnología en detrimento de actividades físicas al aire libre.

Además, otro factor son los cambios en los hábitos alimentarios, en donde la comida rápida reemplaza a la comida casera dado los cambios culturales y las exigencias de la vida moderna, lo que pone en serio riesgo la salud hepática de los pequeños.

Por eso, los especialistas destacaron que de no mediar un diagnóstico precoz y un mejoramiento en la calidad alimenticia y actividad física, convierte a los niños en candidatos para un trasplante de hígado cuando lleguen a la edad adulta.

infantil

“Vale destacar que los pacientes obesos tienen un riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular, hipercolesterolemia, diabetes tipo 2, hipotiroidismo, cirrosis hepática y enfermedad articular, entre otros diagnósticos”, indicó la hepatóloga infantil Teresita González.

“Antes la calle y las plazas eran lugares en donde las nenas y los nenas jugaban corriendo y saltando. Había confianza y la tarde de juegos finalizaba a la hora de tomar la leche. Hoy los padres tienen temor a que sus hijos jueguen en la vereda y en las plazas o simplemente anden en bicicleta en lugares públicos, lo que hizo desaparecer una actividad física diaria, y ese lugar vacío fue ocupado por los juegos sedentarios que dan seguridad a los padres pero su abuso es perjudicial”, afirmó.

De no haber un diagnóstico precoz y cambios en los hábitos habrá más pacientes con sobrepeso con todos los riesgos que esto conlleva. Por otra parte, un diagnóstico eficaz se realiza mediante una ecografía de hígado, pero el ecógrafo recién detecta la grasa en el hígado en una etapa en que ya hay un desarrollo importante”, añadió.

Asimismo, la médica hepatóloga alertó que “si el hepatograma está alterado y esos valores persisten a pesar de bajar de peso, entonces es necesario realizar una biopsia para ver si el o la paciente pediátrica tiene fibrosis”.

“Y el riesgo de las biopsias es el sangrado a pesar de no haber sufrimiento durante el procedimiento porque se hace bajo anestesia, pero sí puede doler el sitio después de la punción.

Pero no sólo las biopsias se realizan por sospechas de fibrosis producida por un hígado graso. Muchas enfermedades hepáticas necesitan biopsia para realizar el diagnóstico: hepatitis virales, autoinmunes, metabólicas, entre otras”, indicó.

Y agrega que “actualmente existen técnicas no invasivas para estudiar mejor al hígado, que permiten anular todos los riesgos que conlleva la biopsia y se ahorrarían costos importantes en la realización de esas prácticas”.

“Es muy importante que la población comience a tomar conciencia de que la obesidad es una enfermedad y como tal se debe consultar al equipo médico que lo pueda asistir en todos sus aspectos. El tratamiento se basa fundamentalmente en una reeducación nutricional y ejercicios físicos. Es muy lamentable que un niño obeso termine en la edad adulta con un trasplante hepático por un hígado graso que evolucionó, por ejemplo, hacia la cirrosis”, concluyó.

Fuente: Urgente 24

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