Salud

Cómo calefaccionar de forma correcta nuestra casa

Cuidar la calidad del oxígeno del hogar es fundamental para evitar accidentes

miércoles 6 de junio de 2018 - 7:55 am

Con el frío, corremos el riesgo de generar una contaminación intradomiciliaria. Los ambientes están más cerrados y comienza el uso de estufas o calefacción, sumado al polvo doméstico. Aumenta la presencia de ácaros (que proliferan enormemente, en las casas, colegios, lugares de trabajo, los cuales pueden ser:

– Edificios Inteligentes donde se comparten espacios, y se pueden transmitir más fácilmente enfermedades porque las personas están todas juntas.

– Edificios Enfermos, llamase así a las oficinas que son construcciones, que tienen muchos años y presentan mucha humedad .

Este tipo de contaminación puede representar un riesgo para la salud, considerando que las personas permanecen más del 80% de su tiempo en ambientes interiores y alrededor del 60% de éste en sus hogares.

Una casa sana es un lugar templado, ventilado y a la que debe entrar algo de sol, el cual disminuye la cantidad de ácaros. Se recomienda como ideal que el aire del espacio no sea ni muy seco ni muy húmedo, es importante y por tal motivo se debe saber las virtudes y los defectos de los distintos sistemas de calefacción y estufas.

Las lozas radiantes, las estufas eléctricas, los radiadores y los calefactores tienen un sistema de cámara de combustión cerrada y de evacuación externa de los gases generados de la combustión.

Las-consecuencias-del-uso-de-la-calefaccion-para-la-salud-1

Todo el resto de las calefacciones contaminan el aire interior de la casa, como las chimeneas a leña, las estufas catalíticas y las más dañinas las de combustión gas o parafina.Todas para poder generar calor necesitan consumir oxígeno, y liberan sustancias tóxicas.

Si bien la calefacción central es una alternativa sana también debemos saber que es la menos eficiente y además de las más caras. Pero en general todas en los individuos habitantes de la casa sufren inflamaciones e irritaciones de las vías respiratorias, convirtiéndose en un caldo de cultivo para las infecciones virales y/o bacterianas.Algunos de los efectos la contaminación producida por las estufas en las personas son:

– Náuseas.

– Cefaleas.

– Fatiga.

– Neumonías.

– Problemas bronquiales.

– Reacciones alérgicas.

– Irritación de las mucosas.

– Asma bronquial.

– Y hasta la muerte por asfixia.

Por lo que la ventilación es imprescindible pero con mucha precaución, para eliminar el aire viciado del interior. Se recomienda no hacerlo por mucho tiempo pero en tal caso repetirlo varias veces al día, produciendo recambio de aire, eliminando exceso de humedad, gases, y otras sustancias nocivas, como el dióxido de carbono proveniente de la respiración o los residuos generados por la combustión de los sistemas de calefacción.

Por lo que para tener una buena calidad del aire en ambientes interiores primero recordá que abusar de la calefacción puede ser perjudicial para la salud. Asimismo lo mejor es:

– Apagá la calefacción durante la noche o al menos bajá varios grados. Por la mañana y antes de encenderla nuevamente abrí las ventanas alrededor de 10 minutos ( tiempo suficiente para renovar el aire y ventilar completamente el ambiente).

– Mantené la temperatura entre 18 y 22 °C y para dormir entre 15 y 17 °C. Tené presente que los niños y las personas mayores necesitan un poco más de calor.

Qué hacer ante una intoxicación

En caso de que la intoxicación se trate de un accidente casero, por falla en el artefacto o por problema de olfato de la persona y sea puesto en alerta, se debe en el lugar donde se produjo la intoxicación airear inmediatamente.

En caso de la emanación de grandes cantidades de monóxido de carbono lo primero es salir del lugar, brindar oxígeno y concurrir o llamar inmediatamente a un centro de emergencias.

Es prioritario que el oxígeno en altas concentraciones ocupe el lugar del monóxido de carbono que está en el cuerpo de la persona intoxicada.

Fuente: Dra. Stella Maris CuevasConbienestar

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