Fitness

Cómo evitar las lesiones en el básquet

Qué precauciones se pueden tomar a la hora de realizar este deporte

lunes 4 de junio de 2018 - 7:29 am

Dependiendo del nivel del deportista, entre un 32 por ciento y un 56 por ciento de las lesiones en el basquet son esguinces, siendo el tobillo la zona más afectada. A continuación se encontraría la rodilla y finalmente la cadera.

“Al observar las extremidades superiores lo más común es encontrar lesiones relacionadas con el esguince de la muñeca o los dedos. Sin embargo, lo más corriente es encontrar lesiones en el miembro inferior, en el que se localizan aproximadamente el 69 por ciento del total”, describe el preparador físico español Alejandro García Toledo.

Además, atendiendo a las diferencias de género, encontramos que las jugadoras sufren considerablemente mayor cantidad de lesiones en la rodilla que los jugadores. Esto parece relacionarse, entre otros aspectos, con los niveles de fuerza muscular, características antropométricas o factores hormonales.

Las lesiones de dedos y tobillo son las más frecuentes y, generalmente, se solucionan de manera favorable en pocos días o semanas. Después, las lesiones de rodilla, hombro, codo y, en menor medida las de espalda, suponen un porcentaje no despreciable y suelen tener mayor repercusión sobre el pronóstico.

¿Por qué se producen estas lesiones? “En el análisis de los mecanismos de las lesiones, se pueden apreciar tanto factores de riesgo externos (por ejemplo, la superficie de juego) como internos (por ejemplo, características antropométricas del jugador). Aunque algunos de estos factores no pueden ser modificados o controlados, algunos de los aspectos internos pueden verse influenciados positivamente por el entrenamiento”, indica Toledo.

El esguince de tobillo -la lesión más común dentro de este deporte – es producido normalmente por una inversión del pie, que en la mayoría de los casos está provocada por aterrizar sobre una superficie inestable (el pie de un compañero u oponente). Por el contrario, la mayor parte de las lesiones del ligamento cruzado anterior de la rodilla, en hombres y mujeres, se producen sin la presencia de un contacto directo o una colisión con otro jugador, sino más bien en situaciones de deceleración o aterrizaje.

¿De qué manera sufren las rodillas y tobillos?

Son articulaciones muy requeridas por la manipulación del balón, los contactos con el adversario y los movimientos extremos, en todas las posiciones y direcciones y saltos a los que está sometido el jugador de baloncesto. Es muy importante una correcta musculación -protectora de dichas articulaciones-, que precisa, en muchas ocasiones, de trabajo específico para un correcto equilibrio de la misma. Actualmente, todos los equipos profesionales tienen un preparador físico que trabaja el fortalecimiento integral del deportista.

Tanto la articulación de la rodilla como del tobillo (junto con otros segmentos corporales más) son las encargadas de recibir los impactos al saltar, cambiar dirección, acelerar o decelerar. Todas ellas, acciones muy comunes dentro de la práctica del basquet.

botando

Cómo prevenir estas lesiones

Normalmente, “se tienen en cuenta diversos factores a la hora de diseñar el programa de trabajo de un jugador. Tanto su historial de lesiones como los resultados obtenidos en una serie de test iniciales de evaluación (fuerza muscular, desequilibrios musculares, asimetrías, etc.) se emplean para individualizar el trabajo que deberá desarrollar a largo de la temporada. Por lo general, este trabajo se incluirá tanto en sesiones específicas de preparación física como en sus rutinas de preparación (calentamiento) antes del entrenamiento y de los partidos”, describe el preparador físico.

Desde la experiencia de este preparador físico personal, aumentar la movilidad articular(tobillos, cadera y hombros) y reducir las asimetrías, será un aspecto fundamental a tener en cuenta en la mayor parte de los casos.

Para Corbalán, a grandes rasgos, la mejor prevención de la rodilla es una correcta musculación de la pierna que suponga una fijación intrínseca de la articulación.

Más en detalle, el médico deportivo menciona tres casos concretos:

  • En el caso de los tobillos, pueden ser efectivas algunas prótesis protectoras y, sobre todo, los vendajes funcionales con esparadrapo. Cualquier jugador profesional debe usarlo como acción preventiva.
  • En el caso de la rodilla es imposible prevenir la lesión con una rodillera, porque es muy incómodo jugar con ellas sin tener lesión.
  • Tampoco se suelen vendar las articulaciones interfalángicas sin que haya lesión.

Abordaje de las lesiones en dedos

Lo fundamental es excluir una fractura o una luxación falángica. Normalmente las lesiones suelen ser artritis traumáticas de las articulaciones interfalángicas y pueden afectar a todos los dedos, siendo especialmente importante la lesión del pulgar por afectar a la pinza para manejar el balón.

Si no hay una lesión más grave, lo habitual es la aplicación de frío y el vendaje funcional de la articulación con soporte del dedo más próximo y principal, usando una fijación con separación de los mismos. Suelen evolucionar bien, aunque en ocasiones se producen abluciones de las inserciones de los flexoextensores del dedo que pueden dejar como secuela impotencia funcional de la articulación.

En opinión de García Toledo, los traumatismos en los dedos de las manos son habituales durante la práctica del baloncesto, sin embargo, no se aprecian como la lesión más común ni la más limitante. Su prevención es realmente compleja y su abordaje suele basarse en la limitación de la movilidad de la zona afectada sin que ello suponga el cese de la práctica.

Tiempos de recuperación inferiores

La inmovilización de la zona afectada es lógica en la fase aguda, pero cada vez con más frecuencia se aplican tratamientos funcionales con un reposo mínimo por la falta de acondicionamiento que produce la inactividad. El tiempo de recuperación es muy variable y dependiente de la lesión y puede ir desde un par de días de reposo para pasar la fase aguda a periodos de varios meses en el caso de lesiones que requieran cirugía con rehabilitación posterior. Los tiempos de recuperación han disminuido muchísimo con la tecnología actual.

¿Pueden ayudar los vendajes de ‘kinesiotape’ a los jugadores?

“Son una técnica complementaria de la fisioterapia relativamente nueva que permite actuar sobre variables como el dolor, la funcionalidad, el rango articular o la activación muscular”, explica el preparador físico, añadiendo que, a día de hoy, los posibles beneficios atribuidos a esta técnica siguen estudiándose, si bien no parecen existir efectos secundarios negativos que puedan contraindicar su utilización.

Fuente: Cuidate Plus

COMENTARIOS