Fitness

¿Se puede hacer deporte con tendinitis?

Que precauciones debemos tener en cuenta y a qué tenemos que prestarle atención

martes 22 de mayo de 2018 - 7:09 am

Las tendinopatías son un problema común tanto en deportistas amateur como en profesionales. Una tendinitis puede aparecer por varios motivos: debido desde a un ejercicio mal ejecutado, por una sobrecarga, la aparición de alteraciones mecánicas del deportista, contusiones directas en el tendón, hasta por la degeneración del colágeno asociada a la edad o como consecuencia de otras enfermedades, como gota o diabetes, entre otros motivos.

La recomendación que tenemos interiorizada es guardar reposo cuando nos lesionamos. Sin embargo, los expertos aclaran que esto es un error. “Cuando tenés afectación del tendón no hay que parar. Hay que curar en movimiento”, hace hincapié Tomás Fernández Jaén, jefe de Medicina Deportiva de Clínica Cemtro, quien explica que hacer lo contrario, es decir, dejar de practicar deporte, puede provocar la aparición de la denominada patología de la inmovilización.

“Cuando la articulación se queda inmóvil surgen rigideces que puede provocar en algunos casos la aparición de osteoporosis o atrofia muscular, entre otras cosas. Eso condiciona que en la recuperación se tarde más tiempo porque partimos de una estructura que no sólo está lesionada, también atrofiada”.

¿Entonces podemos seguir con el mismo nivel de entrenamiento? Raquel Casado Terrones, fisioterapeuta en Hospital Vithas la Salud (Granada), matiza que cuando aparecen las tendinitis hay que cambiar el tipo de actividad que se estaba realizando y buscar una actividad que no sea lesiva.

Otra leyenda urbana que desmienten los expertos es que sea bueno entrenar con dolor. “El cuerpo es sabio y nos da avisos, por lo que cuando tenemos dolor es mejor dejar de entrenar. El dolor es una señal de alarma que nos envía el cuerpo para informarnos que un tejido está en peligro, por lo que es importante que le hagamos caso y acudamos al especialista”, advierte Casado.

A esto Fernández añade que “si a ti te duele el tendón cuando entrenás, es porque o estás haciendo mal el entrenamiento, o tu tendón está debilitado y estás sufriendo. No se puede entrenar con dolor. Otra cosa es que termines cansado o agotado, que es muy distinto a que tengas que tomar analgésicos para el dolor”.

¿Qué tenemos que hacer si sospechamos que tenemos tendinitis?

Para empezar, ambos especialistas insisten en que siempre que aparezca un problema de salud el primer paso que hay que dar es ir al médico y obtener un diagnóstico. Parece obvio, pero la tendencia en este tipo de afecciones es todo lo contrario: los deportistas aplican un tratamiento (que en la mayoría de las ocasiones no es el adecuado) y cuando éste fracasa acuden a por un diagnóstico. “Es ahí cuando vemos lesiones que llevan más tiempo de evolución de lo necesario, lesiones secundarias que aparecen por tratamientos inadecuados”, advierte Fernández.

Una vez que el deportista tenga el diagnóstico, el especialista le podrá prescribir alguno de los tratamientos disponibles en la actualidad, que tal y como indica Casado, es bastante amplio y variado: desde electrolisis percutánea terapéutica (EPTE), pasando por la masoterapia descontracturante, el láser, los estiramientos, etc. “La elección de uno u otro dependerá de la fase en la que se encuentre la tendinopatía. Es muy importante que el tratamiento siempre sea realizado el tratamiento por un profesional cualificado”, añade la fisioterapeuta.

Respecto al tiempo de recuperación, el jefe de Medicina Deportiva de Clínica Cemtro explica que las tendinopatías agudas pueden tardar entre 3 y 6 semanas en curarse. Sin embargo, si estamos ante tendinopatías crónicas (las que llevan más de 6 semanas de duración), el tiempo de recuperación puede llegar de los 4 a los 6 meses.

¿Qué pasos tengo que dar para retomar el nivel habitual?

El primer consejo que da Casado es retomar la actividad física progresivamente, de forma controlada. “No podemos pretender volver al mismo nivel de entrenamiento y de intensidad que teníamos antes de la lesión. Siempre habrá que ser conscientes de que ante la aparición de dolor deberemos consultar con el profesional adecuado”, advierte.

A continuación, una vez que tengamos el diagnóstico y conozcamos la causa de la tendinitis, hay que corregirla y empezar con el tratamiento. “Supongamos que la causa es una mala técnica de carrera, entonces hay que cambiarla, porque si no vamos a recaer”, afirma Fernández.

El siguiente paso será empezar con ejercicios isométricos (contracción sin movimiento) y excéntricos (indicados para ganar musculación). Fernández recomienda combinarlos para fortalecer el tendón con los segundos y reducir el dolor con los primeros. Es importante que en estos casos el ejercicio esté prescrito por el médico para garantizar que se adecúa a las necesidades de cada paciente.

“Algunos errores muy frecuentes que cometen los deportistas con tendinitis es no calentar y no adecuar la actividad a su condición física”, continúa Fernández. A estos fallos se les suman volver a practicar deporte con dolor sin haberse recuperado o hacerlo antes de tiempo, tal y como añade Casado.

¿Podemos prevenir una tendinitis?

Sí. Para empezar, Fernández destaca que hay que realizar un reconocimiento médico deportivo previo ya que es necesario que un médico del deporte especifique cuáles son las mejores actividades físicas para cada uno, especialmente si no hemos hecho nunca deporte. “Esa es la mejor medida preventiva. Podés decirle al médico yo quiero correr una maratón, pero antes tendrás que seguir unas pautas o quizá el médico te diga que no puedes hacer esa prueba”.

La segunda medida preventiva que recomienda es ponerse en manos de programas de entrenamiento adecuados por profesionales especializados, en este caso los licenciados en Ciencias de la Actividad Física.

Fuente: Cuidate Plus

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