Muerte de Débora Pérez Volpin

La familia de Débora Pérez Volpin habló de su muerte y acusó formalmente a los médicos

"Por sus acciones así como por las omisiones en que incurrieron, cada uno desde su rol, contribuyeron a empeorar el cuadro hasta provocar la muerte de la paciente de forma violenta", sostiene el escrito presentado

viernes 18 de mayo de 2018 - 12:43 pm

Diego Pirota y Deborah Lichtmann, abogados de la familia de Débora Pérez Volpin, pidieron que tanto el endoscopista y la anestesista que intervinieron en el procedimiento sean citados a declaración indagatoria. Los imputados son Diego Ariel Bialolenker y Nélida Inés Puente, quienes, según la querella, provocaron la muerte con sus “actos negligentes”

Según informó Infobae, los letrados realizaron un detallado repaso de los hechos producidos el 6 de febrero, cuando la diputada porteña ingresó a la Trinidad de Palermo para realizarse una videoendoscopía. Según precisaron, Bialolenker “logró ingresar hasta la segunda porción duodenal no sin antes provocar con su intervención una perforación del esófago torácico”.

“Lisa y llanamente la perforó, y el aire que se le insuflara comenzó a expandirse por diversos órganos hasta provocar el colapso e insuficiencia de los mismos”, analizaron. Y desarrollaron: aquella situación no fue advertida por el médico, que continuó con el estudio hasta que, en algún momento muy tardío, la anestesista alertó sobre una desaturación en la paciente. Sin embargo la reacción de ambos profesionales no fue la adecuada para evitar la muerte de la paciente.

“Todas las declaraciones testimoniales prestadas en autos, y la propia historia clínica, dan cuenta de que la señora Pérez Volpin ingresó sana al quirófano, y que aquel ‘repentino’ episodio, sucedido precisamente mientras BIALOLENKER realizaba la endoscopía, no podía presumirse como consecuencia de ninguna patología y/o diagnóstico anterior; pues, reiteramos, la Sra. DÉBORA PÉREZ VOLPIN ENTRÓ SANA AL QUIRÓFANO”, sostiene el escrito.

Los abogados sostiene que Bialolenker la perforó y que el endoscopista continuó con el estudio “hasta que, en algún momento -muy tardío por cierto-, la médica Nélida Inés Puente, anestesista, advirtió una desaturación en la paciente”: “No puede soslayarse que existían varias alternativas para solucionar aquella perforación, al menos para evitar una catástrofe, como la sucedida. Entre ellas, una era terminar el procedimiento de inmediato y enviar a la paciente a terapia intensiva”, aseguran.

E insisten: “Si acaso la perforación no fuera sangrante, podría haber intentado cerrarla -con clips- y suspender el procedimiento. A partir de allí, mantener una conducta expectante para ver la reacción de la paciente”. Pero nada de eso pasó, y en cambio, “la anestesista PUENTE, encontrándose ante una evidente perforación no tuvo mejor idea que insuflarle más aire a una paciente que se encontraba en crisis cardiorrespiratoria con motivo del aire ya insuflado por el endoscopista BIALOLENKER”, aseguran.

“Para ser más claros, PUENTE, con sus tantos años de experiencia como anestesióloga, no solo no supo cómo manejar una perforación endoscópica, tampoco una situación de emergencia, sino que la empeoró, conduciendo a la paciente de manera directa a la muerte”, acusaron.

Y además resaltan la ineficiencia de la anestesista: “Por su parte, todos los testigos presenciales de aquella emergencia, dieron cuenta de que PUENTE no pudo entubar a la paciente (única tarea a la que se habría abocado), y que otro médico –el Dr. Hugo Botto-, a quien lamentablemente llamaron cuando ya era muy tarde, logró entubar a la Sra. Pérez Volpin en menos de UN MINUTO… Y lo hizo sin ningún elemento “especial”, “desconocido” o “específico”, pues el propio Dr. Botto así lo confirmó cuando prestó declaración testimonial en estas actuaciones”.

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