Literatura

El rock como educación sentimental

En Luces Calientes, la última novela de Walter Lezcano, el escritor se apropia de la temática del rock para hablar de los pibes humildes del conurbano menemista. Desde allí, sus personajes se descubren, son felices, atraviesan tragedias e intentan reconstruir sus vidas

jueves 17 de mayo de 2018 - 12:55 pm

Por Federico Rozanski

Fotos: Lucía Barrera Oro

 

El contraste de colores es perfecto. Parece el único fondo posible para el estampado de los Strokes que luce en su remera mangas largas, negra. Le queda al cuerpo y hace juego con unos chupines del mismo tono. Su pelo largo y ondeado termina de poner el último rasgo a una estética con la que Walter Lezcano creció, aprendió, disfrutó y ahora tomó para su nuevo libro, Luces Calientes (Tusquets).

La novela se enmarca en el conurbano de los años ‘90 y narra historias de adolescentes humildes unidos por la experiencia del rock. El amor, el desamor, la amistad, el goce y el volver a vivir luego de una dolor profundo e inesperado: la Tragedia de Cromañón tiene su correlato en la historia ambientada en la localidad bonaerense de San Francisco Solano.

Lezcano mira afuera a través del vidrio del bar y recuerda su vida de adolescente: “Yo vivía en Solano, un lugar bastante pobre, y nosotros éramos bastante pobres también. La supuesta bonanza económica que trajo el menemismo, nosotros no la vimos. Y encontramos en el rock la posibilidad de disfrutar, de pasarla bien, de ser felices, de estar contentos. Todo eso yo quería ver cómo se podía retratar en una historia”.

Entrevista a Walter Lezcano, periodista, escritor, creador del sello editorial Mancha de aceite y profesor de Lengua y Literatura. Buenos Aires, 29/03/2018.
Walter Lezcano, periodista, escritor, creador del sello editorial Mancha de aceite y profesor de Lengua y Literatura.

El puntapié de la novela fue la construcción de un espacio y unos protagonistas determinados, cuenta Lezcano. “Tenía ganas y ambición de retratar a ese momento particular de la historia argentina, a un grupo social específico y a una zona territorial del mundo súper delimitada: el Solano de esos años”. “Me interesaba generar un territorio propio. Siempre leí mucho y me di cuenta que había un montón de cosas que no se estaban contando o no se estaban contando de la manera que a mí me hubiese gustado leerlas”, agrega.

Sobre ese conurbano profundo, el escritor afirma que “uno estaba entre el cielo y el infierno todos los viernes”. “En algún punto decidías tu vida así, a veces estabas a una birra de elegir un camino o el otro. A mí me interesaba ese sector, que para mí era clarísimo y no aparecía en autores contemporáneos”, remarca.

El territorio elegido se conjuga con una “idea generacional”. Los protagonistas de Luces Calientes son jóvenes que se descubren en un mundo que no les ofrece más que restricciones y carencias. El rock entra allí como un espacio de libertad.

luces calientes

La libertad de los personajes de Luces Calientes es la de vivir la fugacidad de la experiencia del rock. En un concierto o en la escucha de un disco construyen relaciones amor y felicidad, en medio de un contexto de pobreza y posibilidades vedadas. Ríen, gozan, son felices, se educan.

En ese sentido, Lezcano comenta: “Era sentir que tenías un futuro a pesar de que todo te dijera que no lo tenías. Era gente que quería vivir bien, quería tener un mejor pasar, y en ese sentido lo único que había era presente. Querías todos los días estar contento, y estar en cualquiera también. Por eso los personajes toman birra todo el tiempo -que era la bebida más barata-, por eso están juntos, porque estar solo era estar preso de tu cabeza y pensar en todas estas carencias.”

Ninguno de los personajes que el autor construye en su novela está solo. La felicidad y el disfrute son siempre colectivos. Al respecto, Lezcano afirma: “La idea de lo colectivo es para mí una cuestión ética. El poder funciona queriendo destruir los proyectos colectivos, me parece que siempre ha funcionado así. Por eso en la novela también está la presencia de tomar las calles, que se ve de costado, pero es una cuestión importantísima para mí”.

Es desde ese lugar colectivo donde los personajes construyen lo que el escritor nombra como “puntos de fuga”, salidas, escapes, búsquedas de libertad, desafíos a lo instituido.

Entrevista a Walter Lezcano, periodista, escritor, creador del sello editorial Mancha de aceite y profesor de Lengua y Literatura. Buenos Aires, 29/03/2018.
Walter Lezcano, periodista, escritor, creador del sello editorial Mancha de aceite y profesor de Lengua y Literatura.

Es ese mismo motor el que impulsa al propio Lezcano a escribir. “La literatura es otra búsqueda de libertad en esta vida. Es una búsqueda de ver qué tan vivos estamos”, dice.

“La imaginación tiene que darnos la posibilidad de poder pensar otros mundos posibles y poder transmitir lo que nadie quiere ver o lo que vos no querés ver. Es dar tu propia versión de la belleza, de lo que para vos es bello. Con suerte una novela, un cuento o una foto, va a destruir la idea imperante de belleza, que es espantosa”, subraya el autor. Y concluye: “Si Luces Calientes se puede ver así, yo estaría recontra feliz de la vida. Siempre es lindo pensar que uno pudo conectar con gente que quiso mucho. Luces Calientes es una carta de amor a una generación que quiso ser feliz y no pudo”.

 

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