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Cobra Kai: YouTube enceró y pulió Karate Kid

Nuestro crítico estrella, Alberto Ezequiel Fernández, nos recomienda ver esta remake, donde Daniel Larusso reaparece como un vendedor de autos exitoso y deja en manos de su otrora archienemigo, Johnnie Lawrence, el papel protagónico

martes 8 de mayo de 2018 - 11:14 am

Por Alberto Ezequiel Fernández – Seguilo en @Albertoezequiel

No fue suficiente con volver a poner de moda los vinilos, el Tamagotchi y las camperas de jean. Faltaba Karate Kid.

Últimamente el cine y las series viene desarrollando remakes y secuelas de clásicos como Rocky, Jurassic Park, Star Wars o clásicos de Disney. Pero jamás pensé que volvería a ver a Daniel San en acción, ¡con 56 años!

Como alguien que creció imitando la icónica patada de la grulla, al principio tuve terror de darle play a Cobra Kai, la nueva serie de YouTube Red. Sin embargo, ya en el primer capítulo (los dos primeros son gratuitos) me di cuenta que los fanáticos iban a tener una erección vintage.

En un análisis más macro, YouTube Red, un sitio de streaming símil Netflix, necesitaba un empujoncito para crecer como plataforma. Más que un empujoncito, una patada descalificadora que pueda dormir a enemigos de la talla de La Casa De Papel o Game Of Thrones.

La gente de YouTube concentró todos sus esfuerzos en darle continuidad después de muchos años a Karate Kid (1984), una franquicia de culto para millones. Necesitaban un contenido intrépido, una producción millonaria y un tema que llame la atención para empezar a meterse a los empujones dentro de una competencia tan despiadada como el All Valley Karate Championship.

El resultado me pareció impecable. Cobra Kai es una serie que reúne un montón de virtudes de las que a menudo suelen carecer proyectos multimillonarios. Es una serie que va al mentón (o a la rodilla). Con una duración por capítulo de entre 20 y 30 minutos, fácil de ver, con personajes reconocibles, nostálgicos y aggiornados. Tiene un guion que cumple sin exagerar, algo clave para abordar con éxito la secuela de una película tan famosa.

Hay tres puntos que hacen crecer mucho a la serie. ¿El primero? Los personajes. Daniel Larusso (Ralph Macchio) y Johnnie Lawrence (Billy Zabka) se vuelven a ver las caras después de más de tres décadas y su esencia está intacta. La apuesta fue grande, ya que ninguno de los dos actores tuvo grandes papeles luego de Karate Kid y era toda una incógnita su performance (los fanáticos recordarán que aparecieron en un famoso capítulo de How I Met You Mother hace relativamente poco).

La sinergia es asombrosa. Daniel Larusso es un vendedor de autos súper exitoso, con una familia tipo, socio de un club, simpático y simple. En cambio, Lawrence, un fracasado, borracho, quebrado y racista cuya vida no va para ningún lado.

Tal y como evidencia el nombre de la serie, esta vez Lawrence es quien tiene la lupa puesta encima y es quien resulta ser el protagonista principal, a diferencia de la saga de películas.

Esta situación pone al espectador en un lugar incómodo y es el hallazgo más interesante de Cobra Kai. Un público acostumbrado a vibrar con las piñas de Daniel Larusso, ahora tiene que ver cómo su héroe se reinventa en una suerte de antagonista que le tiene cierta “lástima” a Lawrence, quien desde el minuto cero absorbe toda la empatía.

La dinámica entre ellos genera el punto más alto de la serie. Ninguno es malo, ninguno es bueno. Y sacarnos a los fanáticos de nuestra zona de confort para de alguna manera enrocar los roles de Lawrence y Daniel San, ya es motivo suficiente para darle créditos al proyecto.

El segundo punto a destacar de la serie son lo bien llevados que están los guiños a la trilogía de Karate Kid. Por un lado, se mechan escenas de las películas que ayudan a definir recuerdos y pensamientos de los personajes, luego está la música y los objetos y situaciones que calzan perfecto para robarle una sonrisa a los nostálgicos: Daniel San regala un bonsái a todo aquel que compre un auto, menciones a personajes como Miyagi (Pat Morita) y John Kreese (Martin Kove) y una serie de frases y actitudes muy similares a las de las pelis originales muy simples de detectar y disfrutar.

Un pequeño gran guiño a rescatar es cómo la segunda pasión que compartían el Señor Miyagi y Daniel San, los autos, terminó transformándose en la actividad principal de baby face Larusso.

Por último, es envidiable la frescura con la que se encara esta serie con respecto a la película. Con una naturaleza actual, terrenal, moderna, hace que sea una serie para todos los públicos y no solo para los amantes de Karate Kid de antaño. Una narrativa que mantiene en algún costado de su corazón un ínfimo dejo de intrépida y épica, pero que mantiene mucho más el espíritu de Karate Kid a través de un storytelling crudo, realista y mundano, con pequeños aportes clave de nuevos personajes que reencarnan los viejos.

Cobra Kai no es una serie sobre Karate. Es una serie que enarbola la vida de dos personajes cuyo pasado los marcó a fuego y que, en algún lugar no tan alejado del corazón, sienten que todavía hay una deuda pendiente. No por nada Lawrence le refriega a Larusso que la grulla fue ilegal y todos los compañeros de trabajo de Larusso parecen conocer la historia sobre cuando le ganó a Johnnie. Cobra Kai no es una serie sobre karate, es aún mejor, es una serie sobre Karate Kid.

En definitiva, YouTube Red logró su cometido: pulió y enceró una historia para lograr como resultado final una secuela pasada por chapa y pintura, bañada en actualidad y cimentada en los mismos argumentos que hicieron posible el éxito de Karate Kid: la rivalidad entre Larusso y Lawrence. ¿De qué lado vas a estar ahora? ¿Listos para la revancha de Johnny?

Strike first!
Strike hard!
No mercy!

De yapa: un fanmade video donde vemos cómo bien Daniel Larusso podría haber sido tranquilamente el malo de Karate Kid. ¡Juzguen ustedes mismos!

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