Salud

Cómo se puede medir el dolor a través de los gestos faciales

En el Hospital Universitario de Álava (España) lograron medir la intensidad que presenta un paciente en un momento determinado

martes 8 de mayo de 2018 - 6:16 am

Dicen que el rostro es el espejo del alma y que las expresiones faciales son capaces de decir mucho más de lo que pensamos. Ahora, gracias a un método pionero hasta pueden establecer una escala del dolor.

Seguro que alguna vez te preguntaron “del uno al diez, ¿cuánto te duele?”. En el Hospital Universitario de Álava (España) lograron medir la intensidad del dolor que presenta un paciente en un momento determinado a través de sus gestos faciales.

Se trata de una investigación que arrancó hace dos años y que será presentada en el Congreso Nacional de la Sociedad Española del Dolor que se celebrará a fines de este mes. El método consiste en grabar imágenes en video de una persona cuando no siente dolor alguno y luego cuando se le infringe para lograr identificar las reacciones de los músculos de la cara.

A través de un algoritmo, que cuenta por ahora con una efectividad del 80%, se determina qué nivel de dolor se tiene. El jefe de la Unidad del Dolor del Hospital Universitario de Álava, Enrique Bárez, expuso que es importante saber el nivel de dolor de un paciente para “no sobretratarlo ni inframedicarlo”.

Hay algunos pacientes que no saben o no pueden expresar el nivel de dolor que padecen, como bebés o chicos, gente con demencia, personas de edad avanzada o aquellos que se encuentran sedados.

Por las diferencias personales de cada uno les ha sido difícil a los especialistas enseñar al sistema de inteligencia artificial para que consiga juzgar el dolor según los parámetros humanos.

El programa informático elige de la grabación del paciente el fotograma que considera de dolor máximo y lo acumula en su base de datos para perfeccionar su sistema. La primera fase de la investigación ya concluyó, y arrancó otra etapa que se basa en grabar a pacientes de la Unidad del Dolor del hospital de forma contínua para que en un futuro se pueda obtener un valor numérico de la intensidad del dolor, como ahora se tiene de la tensión arterial, la frecuencia cardíaca y la saturación de oxígeno.

Fuente: Con Bienestar

COMENTARIOS