Internet

¿Qué tan seguro es realmente el modo de “navegación privada”?

Es una mentira que “tus secretos estén a salvo”, aunque para los usos cotidianos, el esquema incógnito es bastante seguro y define el anonimato del usuario en buena medida

domingo 6 de mayo de 2018 - 4:20 pm

La mayoría de los navegadores, como Safari o Chrome, ofrecen una opción de navegación privada o de “incógnito”. Usándolo, quien navega por Internet puede hacerlo a través de una ventana que es privada en el sentido que el sistema no guarda registro de las páginas visitadas, o bien no hay manera de hacer el auto llenado cuando por ejemplo, una página pide una contraseña de una de nuestras cuentas. Pero esta protección, esta supuesta privacidad, no es tan amplia como mucha gente cree.

En un nuevo estudio, 460 personas fueron interrogadas sobre qué significaba la navegación privada, además de responder a una serie de preguntas sobre la expectativa de la privacidad de los usuarios. Los investigadores reportaron sus resultados en una conferencia llevada a cabo en Lyon, Francia, el 26 de abril.

Quienes respondieron las preguntas expresaron su poco entendimiento sobre el modo incógnito, sin importar qué explicaciones les diera el navegador sobre ese modo. Por ejemplo, la mitad de los interrogados conectados a través de su cuenta en Google pensaron que en una ventana privada Google no podría guardar información de sus búsquedas. Eso es falso, desde luego. Un 25% de los participantes creyeron que la navegación privada obstruía la dirección IP del dispositivo en donde se estaba, el cual da una buena referencia de la localidad física en donde la persona conectada se encuentra. Esta es, clario, una concepción equivocada.

Blase Ur, un investigador en seguridad computacional de la Universidad de Chicago, junto con sus colegas, sugiere que las compañías podrían mitigar la confusión generada en este tema dando explicaciones más claras y explícitas sobre el modo incógnito. Por ejemplo, las descripciones deberían evitar argumentos vagos, o promesas dulces sobre el anonimato, como cuando el navegador Opera dice “tus secretos están a salvo” o lo que apela Firefox: “navega como si nadie te estuviese viendo”.

Lo que sí es claro es que la navegación privada no es demasiado privada, aunque esto no quiere decir que sea fácil que terceros se enteren desde dónde se conecta una persona. Sin embargo, el proveedor de Internet sabe, desde luego, los sitios a los que sus usuarios eventualmente entran.

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