Feria del Libro

En la Feria del Libro, Dilma Rousseff sentenció: “Libre o preso, Lula será presidente de Brasil”

La expresidenta destituida de Brasil partió, desde la presentación del libro de Lula Da Silva hacia la sede Azopardo de la CGT, donde participó de un acto con parte de la cúpula sindical por el Día del Trabajador

martes 1 de mayo de 2018 - 6:38 pm

La expresidenta de Brasil Dilma Rousseff llegó este fin de semana a la Feria Internacional del Libro 2018 de esta ciudad para presentar el libro del procesador Lula Da Silva, La verdad vencerá. 

“En Brasil usaron la ley para violar la ley. El golpe buscó encuadrar a Brasil en el neoliberalismo, buscó acabar conmigo, con el PT y convertir a Lula en víctima de la Justicia”, sostuvo durante la presentación.

Y advirtió: “Temo por la vida de Lula, temo por la comida que ingiere y el agua que toma, temo porque impidieron que lo visite un médico”

Rousseff también le dedicó una crítica al presidente Mauricio Macri. Fue cuando llamó a “protestar” contra la ruptura de la Unasur por parte de Argentina, Brasil, Perú y Colombia. “¡Qué atraso absurdo y miopía política tuvieron los gobiernos de esos países!”, protestó.

 

Tanto en el ingreso del Salón Jorge Luis Borges del predio de la Rural como en las pantallas gigantes que rodeaban el escenario principal se leyó el reclamo “Lula Livre”, destinado al también expresidente brasileño Lula Da Silva, condenado por el juez de Curitiba Sergio Moro en el marco de la megainvestigación del Lava Jato.

El expresidente de Colombia Ernesto Samper, y el exgobernador de la Ciudad de México Cuauhtémoc CárdenasSamper y Cárdenas compartieron escenario con Estela de Carlotto, titular de Abuelas de Plaza de Mayo; el premio Nobel de la Paz Adolfo Perez Esquivel; el senador nacional Fernando Solanas (Proyecto Sur), los diputados nacionales Victoria Donda (Libres del Sur) y Felipe Solá (Frente Renovador) y el intendente de Merlo y presidente del PJ bonaerense, Gustavo Menéndez.

Hugo Yasky, líder de una de las dos ramas de la CTA; el Arzobispo Auxiliar de Buenos Aires, Gustavo Carrara, completaban la nutrida comitiva que rodeó a Rousseff.

Todos, a su turno, le dedicaron unas palabras de Dilma, a la que coincidieron en llamar “presidenta legítima”, y a Lula, al que sin fisuras definieron como un “preso político”, situación que atribuyeron al “golpe blando” de quien sucedió a Rousseff en Brasil, Michel Temer, y al juez Moro.

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