Luciano Arruga

Donda consideró un “insulto” levantar sanción a policías acusados de la desaparición de Arruga

"Medidas como la de Alejandro Granados, muestran que no les importa que la policía persiga a los jóvenes y les ofrezca robar para ellos". El joven fue visto por última vez en 2009

sábado 22 de marzo de 2014 - 9:39 pm

La diputada del FAP Victoria Donda consideró hoy como un “insulto” la medida dispuesta por el Ministerio de Seguridad bonaerense de levantar la sanción que pesaba sobre los ocho policías acusados de participar en la desaparición del joven Luciano Arruga, ocurrida en enero de 2009 en La Matanza, y que los habilita a volver a sus trabajos.

“Representa un retroceso enorme, un insulto a la sociedad en general y una señal de que acá se puede hacer cualquier cosa”, señaló Donda, en relación a la disposición firmada por el ministro de Seguridad, Alejandro Granados. [pullquote position=”right”]Donda consideró un “insulto” que levanten sanción a policías acusados de la desaparición de Arruga[/pullquote]

Según la diputada, la decisión de Granados “se basa en una vergonzosa sentencia que fue sólo favorable para uno de los uniformados acusados” a partir de un amparo presentado por uno de los involucrados, y afirmó que “no hay ‘Nunca Más’ con tanta impunidad cotidiana”.

En este sentido, Donda expresó que “medidas como la de Granados, que muestran que no les importa que la policía persiga a los jóvenes y les ofrezca robar para ellos, como hicieron con Luciano Arruga”, es un ejemplo del “retroceso enorme, un insulto a la sociedad en general y una señal de que acá se puede hacer cualquier cosa”.

Los uniformados que podrán retomar sus tareas son los subcomisarios Néstor Díaz y Ariel Herrera, los subtenientes Oscar Fecter y Daniel Alberto Vázquez y los oficiales Martín Monte, Damián Sotelo, José Márquez y Hernán Zeliz, quienes en febrero de 2013 habían sido pasados a disponibilidad por el entonces ministro de Justicia y Seguridad, Ricardo Casal.

Luciano Arruga fue visto por última vez la madrugada del 31 de enero de 2009 en el destacamento de Lomas del Mirador, en La Matanza, adonde fue llevado por personal policial, y allí, según testigos, habría sido golpeado por los uniformados.

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