Psicología

Cómo afrontar la pérdida de una mascota

Para muchos no es la simple pérdida de un animal, sino es decir adiós a un fiel compañero

lunes 9 de abril de 2018 - 7:53 am

El lazo que se crea entre la mascota y su dueño es muy especial, y esta conexión afectiva tan única tiene repercusiones cuando se produce la pérdida. La doctora Sofía Manchini, veterinaria especialista en etología clínica aplicada (estudio del comportamiento humano y animal), refiere que ante la pérdida de un animal, muy querido por la familia, se aconseja no despojarse rápidamente de todos los objetos que le pertenecían, por lo que se podría dejar algún juguete y las fotografías”.

La profesional reflexiona: “quizás al comienzo del duelo la familia no querrá mirar lo que recuerda a la mascota, pero luego de un tiempo se deseará conservar, ya que era un integrante de la casa”, agrega.

La doctora Manchini afirma que una alternativa es llevar otra mascota a la casa, por lo que se sugiere que no sea de la misma raza en el caso de perro o gato ni que posea el mismo nombre, de lo contrario, se procede a realizar muchas comparaciones con el anterior. Se indica, por ejemplo, que si tenía un perro macho se traiga una hembra, o si era de tamaño grande traer uno pequeño, es decir, que sea totalmente diferente.

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Acota la especialista que “no se debe ocultar a los niños la muerte del animal, no decirles por ejemplo, que se fue a un campo o a la veterinaria. Siempre se deberá contar la verdad y no ocultar el sufrimiento, es importante expresar el dolor”, culmina.

Otra etapa inicial del duelo es la negación, cuando sentís como si tu mascota aún estuviera viva. Probablemente te resulte difícil aceptar que al llegar ya no esté allí o que no tengas que sacar comida para la cena todas las noches como lo hacías generalmente. En lugar de repetirte que tu mascota aún podría estar viva en algún lado, es importante que seas sincero sobre la realidad de la situación. Negar la muerte hará que sea más difícil afrontarla.

Una emoción principal en el proceso de duelo es el enojo, que puede dirigirse al conductor del vehículo que mató a tu mascota, la enfermedad que la mató o el veterinario que “falló” al salvarle la vida. Aunque tu enojo pueda ser justificado, reprimirlo puede generar sentimientos de resentimiento y furia, lo cual solo te hará sentirte peor a largo plazo. El enojo también puede distraerte de solucionar tus sentimientos de duelo y hacer que te aferres a él en lugar de liberarlo y comenzar a sanar.

Liberar tu enojo de una manera saludable puede significar solicitar el apoyo de tu familia y amigos o enfocarte en el autocuidado, el cual consiste en realizar actividades que te hagan sentir bien como salir a caminar, realizar un proyecto creativo o socializar con buenos amigos. Pensá en actividades que puedan ayudarte a liberar tu enojo de forma útil y saludable, en lugar de destructiva y dolorosa.

Tené en cuenta que posiblemente algunas personas no comprendan cuán profunda es la pérdida de tu mascota. Quizá tus familiares o amigos no comprendan cómo la pérdida de un animal puede compararse a la pérdida de una persona y posiblemente no sean tan solidarios como esperás. Tratá de no tomarlo como algo personal, ya que posiblemente ellos no tengan una mascota y, por lo tanto, no comprendan la conexión.

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