Belleza

Manchas en la piel: qué tipos hay y cómo tratarlas

No solo debemos prestar atención a las arrugas para que nuestro cutis luzca en buen estado, sino que las manchas son otro factor a tener en cuenta

sábado 7 de abril de 2018 - 7:54 am

Dicen los expertos que, si te preocupa el envejecimiento, lo primero que deberías tratar son las manchas y no las arrugas, como solemos pensar.

Nuestra piel está preparada para adaptarse de forma eficiente al clima. En ella, un grupo de pigmentos (la melanina) son los responsables de esas adaptaciones. Todas lo sabemos y por eso en nuestro necesaire nunca falta el protector solar y los cosméticos que combaten y previenen el daño que producen los rayos solares. Pero un exceso de sol nos puede jugar una mala pasada y darnos un aspecto con el que probablemente no estemos cómodas.

Es que la exposición al sol dispara la producción de melanina que, como un sistema de defensa, se dirige hacia las capas más superficiales de la piel para absorber el impacto. Y así, con el paso del tiempo, cuando se produce una sobrecarga de células pigmentadas, a veces se forman manchas marrones de diferentes formas y tamaños. Cuando las manchas son consecuencia del sol, lo más probable es que piel que no se corresponda con la edad de la persona, ya que el exceso de exposición solar produce, no solo manchas, sino también un envejecimiento prematuro de la piel, aparición de arrugas y flacidez.

Las zonas donde aparecen son las que tienen mayor contacto con el sol: el rostro, las manos y el escote. Pero también las áreas donde hubo exceso, como los hombros o la espalda e incluso en las piernas, pueden verse afectadas.

Además del sol, cualquier acción directa o indirecta sobre la piel, que la irrite, vuelva sensible o que la estrese, también puede poner en marcha el proceso de pigmentación. Medicaciones, secuelas de infecciones, traumatismos o enfermedades inflamatorias, como por ejemplo el acné, son algunos de los responsables de la aparición de manchas.

También la depilación con cera o el rasurado, una alergia, los granitos, los productos exfoliantes caseros agresivos. Por eso, si tu objetivo es tener una piel joven, con la estrategia adecuada se puede mejorar el aspecto de las manchas (y hasta hacerlas desaparecer).

Tipos de machas

  • Las manchas de nacimiento o producto de la edad, en algunos casos, pueden degenerar en tumores malignos cutáneos o melanomas. ¿Los signos de sospecha? Cambio de tamaño, bordes irregulares, picazón o sangrado. Lo mejor es realizar una consulta con el médico especialista para su valoración y tratamiento.
  • Otras manchas cutáneas que merecen mención aparte son los melasmas, que suelen aparecer en frente, mejillas, labio superior o mentón; son más frecuentes en mujeres, se acentúan con los embarazos o la menopausia y se oscurecen con la exposición solar. Finalmente están los léntigos, manchas oscuras que aparecen a partir de los 40 años, generalmente en cara y cuello, y que son un signo de envejecimiento cutáneo, ya sea por la edad y tipo de piel o por la excesiva exposición al sol.
  • El apio, el perejil o la lima pueden influir en la aparición de manchas. Estos alimentos contienen psoraleno, un componente que en contacto con la piel, si está expuesta al sol, puede provocar la aparición de manchas. ¡Atenta! No es por la ingesta de estos alimentos, sino por su manipulación que pueden aparecer las manchas.
  • ¿Comés la cantidad necesaria de frutas y verduras? Prestá atención a tu alimentación porque la carencia de calcio y de vitaminas A, B, C y E puede ser la causa directa de la aparición de algunas manchas en la piel.

Qué hacer

Aclarar el aspecto de las manchas lleva más de tres. ¿El motivo? Que, en general, la mancha reaparece, aún habiendo sido tratada. Por eso es tan importante prevenir con un protector solar adecuado anti UVA/UVB. Además hay diferentes principios activos blanqueadores que podés usar en casa, siempre según indicación médica Algunos de los más usados son: la Vitamina C, que es despigmentante, aclarante, y antioxidante y se puede usar todo el año; el ácido kójico, que además actúa como antiséptico y los alfa-hidroxiá-cidos, más conocidos como AHA’s -ácido glicólico, láctico, tartárico y el cítrico extraídos de frutas, vegetales y leche-, que son ideales para eliminar el acné, las arrugas y las manchas.

Incrementar el consumo de alimentos ricos en las vitaminas A, B, C y E puede ayudar a prevenir la aparición de manchas. Zanahoria, brócoli, calabaza y espinacas (ricos en vitamina A); aceite de girasol, nueces, semillas, arroz y trigo integral (ricos en vitamina E); tomate, kiwi, granada, lechuga, cítricos, melón, fresas y repollo (vitamina C) y té verde (por su alto poder antioxidante) son los que deberías incluir en tus comidas.

Además podés recurrir a algunos remedios tradicionales, esos que tu abuela se cansó de recomendarte. El limón, aplicado directamente sobre la mancha, la cáscara de tomate o la papa cruda en rodajas son buenos aliados.

Fuente: Ohlalá

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