Política

Congreso: aumenta la tensión por el control de asistencia

Gabriela Michetti y Emilio Monzó instalaron el sistema biométrico y aplicarán sanciones. Pero les piden excepciones

domingo 25 de febrero de 2018 - 7:17 am

En uno de los veranos más tranquilos que se recuerde en el Congreso, sin sesiones, proyectos de ley o comisiones calientes, la tensión se trasladó a una decisión administrativa de Gabriela Michetti y Emilio Monzó, tan obvia como polémica: controlar que los empleados cumplan su jornada de trabajo.

Según indica el portal La Política Online, la obviedad es porque se supone que el personal debería respetar su contrato laboral, pero papeles sobre la mesa, aparecieron quienes exigen condiciones especiales o recompensas por extras no contemplados en los reglamentos.

"No puedo seguir con tres convenios laborales", se indignó Emilio Monzó ante varios diputados de su bloque que lo abordaron por cuestiones políticas y lo escucharon hablar de números y expedientes.

En Diputados, el sistema biométrico para controlar personal se instaló en noviembre y trajo rápidos resultados: en dos meses aparecieron 200 "ñoquis" y la mayoría presentó la renuncia.

Realmente no podían ir, a diferencia de otros legendarios asesores que reaparecieron para marcar tarjeta y abarrotaron los espacios comunes. Pero pronto comenzaron los planteos de diputados y empleados de carrera.

Los primeros reclamaron su derecho a tener empleados en la provincia que lo eligió y lo lograron, pero con límites. Se abrió una especie de "régimen de excepción", para que al menos puedan enviar cerca de sus casas a un colaborador pagado por el Congreso.

Con el personal experimentado, la discusión fue más tensa. Muchos se acostumbraron a trabajar las horas que sean necesarias en reuniones de comisión y sesiones, con la tranquilidad de recuperar el tiempo perdido con futuros faltazos.

Se sumó a esta tensión la eliminación de cocheras, que ante la escasez generaron escenas de torpe pugilato.

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