Cine

Los hermanos Lumière y el nacimiento del cine

Louis y Auguste Lumière revolucionaron la industria y el arte de la imagen con sus inventos sucesivos de la foto instantánea, las películas de cine y el autocromo en color

sábado 10 de febrero de 2018 - 7:15 am

Antoine Lumière quiso que sus hijos estudiaran en el liceo técnico La Martinière, donde, sobre una base humanística, adquirieron un sólido aprendizaje científico. Esto dio rienda suelta a su inventiva. La precocidad de Louis le llevó a descubrir la fotografía instantánea en 1881; en 1895 ambos hermanos patentaron el cinematógrafo, y en 1903, el autocromo en color. Esa vocación investigadora continuó durante la primera guerra mundial, en la que Auguste diseñó aparatos ortopédicos y gasas para las quemaduras de los soldados. Los hermanos llegaron incluso a estudiar el cine en 3D.

El aparato consistía en una caja de madera con un objetivo y una película perforada de 35 milímetros. Ésta se hacía rodar mediante una manivela para tomar las fotografías instantáneas que componían la secuencia (que no duraba más de un minuto) y proyectar luego la filmación sobre una pantalla.

En el parís de la Belle Époque, el afiche era el vehículo publicitario por excelencia. Este cartel, pegado en las paredes o en los quioscos, vendía las cualidades de un producto comercial. Los Lumière encargaron al litógrafo Henri Brispot una imagen que patrocinase su invento, el cinematógrafo. Su diseño gráfico no fue nada inocente. A la puerta de una sala se agolpan ciudadanos de diversas clases sociales y edades, incluso hay un clérigo, y la cola está protegida por gendarmes. Así, se transmitían tres mensajes sobre el cine: era para todos los públicos, la entrada era barata y no atentaba contra las buenas costumbres.

Louis Lumière patentó en 1903 la fotografía en color: el “autocromo”. Estas placas, comercializadas a partir de 1907, destilan la nostalgia de la pintura impresionista en sus retratos de paisajes, gentes o escenas de la Gran Guerra. El crítico
A. Stieglitz escribió: “El mundo entero enloquecerá de color y los Lumière serán los responsables”.

Tras el éxito de su primera proyección en Lyon, los hermanos Lumière abrieron un teatro para exhibir sus películas en París, en 1897. De la película Salida de la fábrica Lumière realizaron tres versiones antes de proyectarla en la primera sesión pública, que se celebró el 28 de diciembre de 1895 en el conocido Salón Indio del Gran Café de París.

Fuente: National Geographic

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