Avances Científicos

Científicas argentinas desarrollaron una calabaza fortificada para luchar contra la anemia

A partir de un método de impregnación en seco, lograron que la hortaliza contenga casi 12 veces más del hierro que presenta originalmente. La anemia es un mal que alcanza a 800 millones de personas

sábado 3 de febrero de 2018 - 8:40 am
Un equipo de científicas argentinas desarrolló una calabaza fortificada con hierro y probióticos con el objetivo de disminuir la incidencia de la anemia.

El impresionante logro corrió por cuenta de la Dra. Marina de Escalada Pla, directora del proyecto e investigadora adjunta del CONICET, la Dra. Silvia Flores, investigadora del CONICET, la Dra. Carolina Genevois, becaria posdoctoral del Consejo y la Ing. Adriana Castellanos, becaria doctoral de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

Ellas partieron de la base de que, según la Organización Mundial de la Salud, "la prevalencia de anemia alcanza a 800 millones de niños y mujeres a nivel mundial, afectando principalmente a niños y mujeres embarazadas y en edad reproductiva".

La anemia se produce cuando la sangre no transporta suficiente oxígeno, y la causa más común de anemia es no tener suficiente hierro. El cuerpo necesita este mineral para producir hemoglobina que es una proteína rica en hierro que da a la sangre su color rojo y transporta oxígeno desde los pulmones al resto del organismo.

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El proyecto “Desarrollo de un alimento a base de calabaza fortificada con hierro y probióticos” les valió una Mención Especial de Fundación Arcor.

Para la investigación, las especialistas utilizaron zapallo anquito o calabaza Cucurbita moschata que es una hortaliza que se consume durante todo el año, en todos los estratos sociales y todas las edades. La fortificación con hierro se realizó mediante una impregnación en seco y la vehiculización de Lactobacillus casei (ATCC-393) a través de la aplicación de una cobertura comestible (CC) en base a hidroxipropil metilcelulosa (HPMC).

La impregnación en seco permitió fortificar la matriz de calabaza casi 12 veces respecto al contenido de hierro de la materia prima original, presentando una cantidad final de 35±8 mg de hierro/100 g de calabaza.

El proyecto “Desarrollo de un alimento a base de calabaza fortificada con hierro y probióticos” les valió una Mención Especial de Fundación Arcor.

“En el marco de la tesis doctoral de Carolina –Genevois-, la nutricionista del equipo, se formuló un alimento a base de calabaza fortificada con hierro y probióticos, destinado a la población anémica por déficit de este mineral. Era una señal que justo en la convocatoria del 2017 la Fundación Arcor quisiera estimular este tipo de iniciativa y fue así que decidimos presentarnos. Creo que sincronizamos los resultados obtenidos como fruto del trabajo en nuestros laboratorios, con un interés real de la Fundación”, indicó de Escalada Pla, quien desde 2006 investiga el tejido de calabaza.

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