Papa Francisco

Víctimas de abuso cruzaron a Francisco: “Es inaceptable y ofensivo lo que hizo”

El Sumo Pontífice defendió al obispo Juan Barros, acusado de encubrimiento, antes de partir a Perú. Los damnificados leyeron un duro comunicado

viernes 19 de enero de 2018 - 12:36 am

Víctimas de abuso sexual de un sacerdote en Chile cruzaron en la tarde del jueves al Papa Francisco, que durante su paso por el país trasandino defendió al obispo Juan Barros, denunciado por encubrir a Fernando Karadima, considerado el mayor religioso pederasta en la nación trasandina.

“Todo esto es muy grave. Creemos que finalmente revela un rostro desconocido del Pontífice y de gran parte de la jerarquía chilena. Durante años hemos luchado contra el abuso sexual y psicológico por parte de miembros del clero. Lo que ha hecho el Papa hoy es ofensivo y es doloroso. Y no sólo con nosotros. Si no también contra todos los que luchan por crear contextos menos abusivos y más éticos en lugares como la Iglesia Católica”, sostuvo James Hamilton, una de las víctimas de Karadima.

Y agregó: “También confirmo que hay mucho por hacer. Es necesario que las palabras de perdón, vergüenza y dolor que ha expresado el Papa durante su visita se transformen en acciones concretas para erradicar de las filas de la Iglesia a todos quienes se han aprovechado de la asimetría de poder que les da su ministerio y han abusado sexualmente de niños, niñas y personas vulnerables. Y también a todos a quienes han encubierto activamente y pasivamente estos abusos. Es inaceptable lo que dijo el Papa Francisco. Es ofensivo para nosotros y para todos los que han sufrido abuso clerical”.

Juan Andrés Murillo, otra de las víctimas del religioso pederasta, remarcó que el “papa Francisco desaprovechó una gran oportunidad: la de escuchar a la comunidad de Osorno y a quienes hemos afirmado que el obispo Barros había encubierto los abusos de Karadima”.

Las víctimas también mencionaron una carta que envió el papa en 2015 a la Conferencia Episcopal chilena y que The Associated Press obtuvo y publicó la semana pasada, en la que el pontífice dice que contempló pedirle la renuncia a Barros y a otros dos obispos acusados de saber de los abusos cometidos por Karadima, además de darles un año sabático. Al final, el Vaticano no avanzó en el plan.

“Nosotros y otros testigos hemos declarado la presencia del obispo Barros durante los abusos psicológicos y los abusos sexuales cometidos por el sacerdote Karadima. En la causa y gracias a múltiples testimonios, se sabe que los miembros de la comunidad de “El Bosque” (Osorno), estaban en total conocimiento de los abusos del padre Karadima. Siendo el obispo Barros tan cercano a él y durante tanto tiempo, sabía de los abusos. A pesar de esto, nunca denunció al sacerdote, ni por abusos de conciencia ni sexuales”, explicó una de las víctimas.

Fernando Karadima abusó contra menores mientras era sacerdote de una parroquia en un exclusivo barrio de Santiago en la década de los ochenta. No fue juzgado por tribunales chilenos ya que el delito había prescrito, pero el Vaticano lo acusó de abuso y lo condenó a “retirarse a una vida de oración y penitencia” en 2011, un año después de destaparse el escándalo.

Antes de partir a Perú, Jorge Bergoglio se había referido al caso de Barros, discípulo de Karadima: “El día que me traigan una prueba contra el obispo Barros, ahí voy a hablar.No hay una sola prueba en contra, todo es calumnia”, dijo el argentino, de 81 años.

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