Mundo Insólito

Lo despidieron por bloquear su GPS con una bolsa de papas fritas

¿Habrá sacado la idea de alguna película de ciencia ficción?

viernes 22 de diciembre de 2017 - 9:33 am

A lo MacGyver: el electricista Tom Collela decidió usar una bolsa vacía de Twisties (forrada de aluminio) para bloquear la señal que le permitía a su empleador rastrearlo mediante el GPS. Eventualmente, y gracias a una carta anónima, la compañía para la que trabajaba Colella se enteró de las “irregularidades en la ejecución de su trabajo” y lo despidieron de inmediato.

Al parecer, Collela dejaba de trabajar para ejercer su rol de capitán del Club de Golf Lakelands, en las afueras de Perth (Australia) y, según el Telegraph, “había dejado el trabajo para jugar golf al menos 140 veces en los últimos dos años”.

Collela, quien ganaba un salario de $111,000 dólares australianos ($84,000 dólares estadounidenses), incluso tuvo el descaro de reclamar que fue despedido injustamente por la compañía. Y así es cómo este caso terminó ante la Fair Work Commission (FWC), donde la bolsa de papitas surgió como pieza crucial de evidencia.

“He tenido en cuenta que el señor Colella almacenó deliberadamente su dispositivo PDA en una bolsa de Twisties vacía”, escribió en su decisión el comisionado de la FWC, Bernie Riordan, refiriéndose al “Asistente Digital Personal (PDA)” que se usa para rastrear la ubicación del electricista durante su día de trabajo.

“Siendo un electricista experimentado, el señor Colella sabía que esta bolsa funcionaría como una jaula [de Faraday] y, por tanto, impediría el correcto funcionamiento del PDA, en especial la actualización de coordenadas del GPS”, determinó Riordan, y agregó: “No puedo encontrar ninguna explicación plausible de por qué el señor Colella crearía una jaula de Faraday alrededor de su PDA, a excepción de obstruir la capacidad de recolección de datos del GPS. El señor Colella parece haber tenido intensiones maliciosas al actuar de esta manera”.

Al final, la FWC se puso de parte del empleador al dictaminar que, efectivamente, tenían “una razón válida para despedir al señor Colella” y que “el despido del señor Colella no fue severo, injusto o irracional”.

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