Salud

Cinco objetos que tocás y quizás no sabías que están llenos de gérmenes

El microbiólogo Charles Gerba, de la universidad estadounidense de Arizona, nombró una serie de elementos cotidianos, que no asociamos con bacterias, pero contienen más gérmenes que un baño público

miércoles 20 de diciembre de 2017 - 12:30 pm

Hay objetos que solemos saber que contienen gérmenes, por lo que solemos tener ciertos reparos al usarlos. Billetes, celulares, teclados y otros objetos cotidianos suelen usarse con prudencia.

Sin embargo, hay objetos cotidianos que no tenemos en cuenta a la hora de pensar en los gérmenes, que sí contienen. Según el microbiólogo Charles Gerba, de la universidad estadounidense de Arizona, hay objetos de nuestro día a día que pasan más desapercibidos ante nuestros ojos y ante los trapos de quienes los limpian.

1. El botón del ascensor

Los botones están en contacto diario con gran cantidad de personas, y más los de los ascensores. Son utilizados por innumerable cantidad de personas a diario por lo que están expuestos a todo tipo de bacterias.

: Woman pressing the elevator button with her forefinger.
: Woman pressing the elevator button with her forefinger.

2. El “punto caliente” de la oficina

Según Gerber, que lleva más de 40 años analizando gérmenes, el “punto caliente” en los edificios de oficinas suele ser la sala de descanso, donde por lo general está la cocina, y en especial “normalmente el asa de la cafetera”.

Según un estudio de 2012 de la universidad de Arizona, en el que él colaboró, los niveles más altos de contaminación se hallaron en las llaves de la canilla de la cocina en la sala de descanso y en el asa de la puerta del microondas.

lugar-descanso-oficina

3. El menú del restaurante

Gerba y su equipo encontraron una media de 185.000 bacterias en los menús que analizaron en varios restaurantes de tres estados de Estados Unidos.

Según el microbiólogo, probablemente encuentres cien veces más bacterias en un menú pegajoso que en un asiento típico de un baño.

4. Bolsos, billeteras y monederos

La mayoría de los bolsos y monederos no se lava y la gente suele utilizarlos durante varios años hasta que los tira.

Normalmente se guardan o se apoyan en ambientes llenos de bacterias, como mesas de cocina, bolsos, superficies del baño y sobre los mostradores de restaurants de comida rápida.

Por ello puedan ser infectados fácilmente y funcionen como vehículos de transmisión de enfermedades de un lugar a otro.

bolso-piso

Esa es la conclusión de un estudio científico realizado en 2015 y liderado por Biranjia-Hurdoyal, cuyo equipo encontró contaminación bacteriana en el 95% de los monederos analizados, tanto de hombres como de mujeres, de los que un 26% mostraba un crecimiento bacteriano moderado o grande.

Los investigadores concluyeron además que los monederos sintéticos tenían una mayor contaminación bacteriana que los de otros materiales, como cuero o tela.

Por otro lado Gerba tomó muestras de la parte inferior de bolsos de mujeres y comprobó que aproximadamente un tercio de los mismos estaban contaminados con materia fecal, probablemente por haber sido apoyados en el suelo de baños públicos.

5. La barra del “changuito”

En otro estudio Gerba encontró la bacteria Escherichia coli, más conocida como E.coli, en la barra de la mitad de los carritos de supermercado, además de otras bacterias.

La E.coli está asociada a la materia fecal de animales y humanos y puede causar infecciones gastrointestinales graves.

carro-supermercado

Según el especialista, muchos supermercados limpian regularmente con desinfectante los baños pero no los carritos de la compra.

Además, el microbiólogo y su equipo también encontraron colonias de E.coli en aproximadamente la mitad de las bolsas de tela reutilizables para la compra que analizaron.

Fuente: BBC

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