Muerte del fiscal Nisman

Nisman: “Cato”, el misterioso espía sin nombre que debía cuidarlo

La Justicia pidió a la AFI información sobre un agente que había sido designado custodio; hay pocos avances en la investigación

lunes 11 de diciembre de 2017 - 8:36 am

Un espía misterioso identificado como “Cato” que custodió a Alberto Nisman durante varios meses, un puesto de diarios sospechado de haber oficiado de garita para seguir los movimientos del fiscal y cientos de cruces de llamadas que alcanzan a 4000 teléfonos ligados a funcionarios y ex funcionarios de inteligencia.

Los investigadores de la muerte de Nisman apuestan a que alguno de estos tres ejes les aporte información concreta para dar con los supuestos autores materiales del presunto homicidio. A casi dos años de la muerte del fiscal, admiten que no están cerca de lograrlo.

Según el fiscal de la causa, Eduardo Taiano, no hay dudas de que a Nisman lo mataron, pero no se sabe quién. De acuerdo con el último dictamen que presentó, se desconoce el supuesto móvil y no hay un sospechoso de haber sido el autor material. Taiano sólo tiene un presunto “partícipe necesario”: Diego Lagomarsino , el dueño del arma.

Según indica el diario La Nación, en estos días, el juzgado de Julián Ercolini trabaja en una resolución para procesarlo antes de fin de año.

La buena noticia para Lagomarsino es que el juez no tiene intenciones de enviarlo a la cárcel. Por ahora, seguirá en su casa, con la tobillera electrónica que controla sus movimientos.

Pero Lagomarsino sería parte de un asesinato cometido por alguien más. En cuanto al resto, Taiano tiene, paradójicamente, una mirada bastante parecida a la de su antecesora la fiscal Viviana Fein cuando fue apartada del caso: está convencido de que para entender la muerte tiene que investigar los vínculos del hecho con los servicios de inteligencia.

Fein decía que la habían corrido justo cuando apuntaba a las llamadas que espías, ex espías y funcionarios cruzaron el fin de semana de la muerte de Nisman, cuando ya estaba fallecido, pero en teoría nadie lo sabía.

COMENTARIOS