Acuerdo con Irán

Revelan detalles de la pelea de Cristina con Zannini

La ex presidenta y el ex cerebro jurídico ahora están enfrentados. Sus estrategias en la causa por el encubrimiento del atentado de la AMIA son contrapuestas

domingo 10 de diciembre de 2017 - 10:12 am

Hubo un tiempo en el que todos eran felices. El tiempo del apogeo en el poder. Carlos Zannini, ex secretario Legal y Técnico durante los doce años de gestión K, taciturno, silente en público, implacable con sus enemigos, solía relajarse en esos años de influyente, por ejemplo, cantando tangos en el avión de los presidentes, a los gritos, quizás acompañado por una copa de vino tinto.

Hoy Zannini está preso por orden del juez del caso “Pacto con Irán”, Claudio Bonadio. Era un intocable para la Justicia.

Y eso le generó el enojo y el distanciamiento de la ex presidenta Cristina Kirchner. De su hijo, el diputado nacional Máximo Kirchner. Los jefes de La Cámpora que antes lo escuchaban como a un gurú, como Andrés “El Cuervo” Larroque. De su “pariente” De Vido. Y hasta del asistente de los K y empresario próspero, Rudy Ulloa Igor, que ordenó a sus militantes que expulsen a Zannini del ateneo que en los ’80 él había fundado con Néstor Kirchner, llamado “Los Muchachos Peronistas”.

Según fuentes del entorno de la familia ex presidencial, Cristina aprobó esa expulsión insólita e impensada pocos años atrás para el unido PJ santacruceño. Todo ocurrió tras las elecciones presidenciales del 2015. Las fuentes que conocen a esta trastienda íntima de los K, mencionan también como su “verdugo” a Eduardo De Pedro.

Los dirigentes K, que igualmente terminaron después peleados también entre ellos tras dos años de despoder y detenciones en calabozos, persuadieron a la actual senadora Kirchner de que Zannini era el verdadero “padre” de la derrota del Frente para la Victoria en esos comicios de 2015. El ex secretario Legal y Técnico había competido como compañero de fórmula perdidoso del postulante a la presidencia, Daniel Scioli.

Según detalla el diario Clarín, esos dirigentes K convencieron a Cristina, además, de otra descripción sobre el antes leal Zannini. Están seguros de que es un “traidor”.

Ocurre que mientras otros ex funcionarios K iban presos, eran indagados y procesados en casos de corrupción, en procesos que fueron o serán elevados a juicio oral, el ex secretario Legal y Técnico salía indemne de esos infortunios judiciales. Los K no creen en los azares, pero sí en los complots.

Zannini fue el hombre que redactó todos los decretos de los doce años de la gestión presidencial anterior. Él escribió decisiones gubernamentales que terminaron afectando a otros.

Y, entre otras muchas variables, también fue quien confeccionana las ternas con las que Kirchner elegieron a varios de los jueces federales que hoy padecen.

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