Corrupción K

Cómo es el día a día de los presos K en Ezeiza

Reciben la visita de familiares y abogados, algunos hacen ejercicio y deben regresar a sus celdas antes de la medianoche

domingo 3 de diciembre de 2017 - 7:50 am

El “Penal de Ezeiza” cobró mayor notoriedad desde hace unos meses por alojar a ex funcionarios públicos de alto rango, otros acusados de delitos vinculados a la corrupción del Estado y a jefes narcos.

Tienen una rutina que arranca temprano a la mañana, comparten un televisor por pabellón, reciben la visita de familiares y abogados, algunos hacen ejercicio y deben regresar a sus celdas antes de la medianoche.

Según detalla el diario Clarín, con 15 celdas individuales en cada uno, los internos tienen su cama, una bacha e inodoro, y una repisa para ubicar libros o papeles. Hay un espacio de uso común, donde está la televisión y sirven el almuerzo.

En el pabellón A está alojado José María Núñez Carmona, detenido el 3 de noviembre. Separado por pocos metros y sin comunicación, en el de al lado, el B, figura el ex vicepresidente y amigo de Núñez Carmona, Amado Boudou. Junto a él convive Jorge Omar Chueco, ligado a la causa de Lázaro Báez.

Uno de los pabellones en el que convive la mayor cantidad de internos con trascendencia pública es el C. Uno de los más reconocidos es el ingeniero José López, ex secretario de Obras Públicas de la Nación, detenido desde la madrugada del 14 de junio del año pasado cuando quiso guardar en un convento de General Rodríguez USD 8.982.047, 153.610 euros, 59.114 pesos, 425 yuanes y 2 ryales.

También conviven en esa unidad el ex secretario de Transporte de la Nación, Ricardo Jaime y el sindicalista Juan Pablo “Pata” Medina, ex líder de la Uocra de La Plata.

Finalmente, en el pabellón D, siempre dentro del módulo 6, Lázaro Báez se cruza con Cristian Medina, el hijo del Pata.

La mayoría comparte el espacio común con mesas y sillas, y también la situación procesal de estar detenidos con prisión preventiva sin condena firme.

El ex ministro de planificación Federal, Julio De Vido, estuvo unos días en el Hospital del Penal de Ezeiza y fue trasladado a Marcos Paz. Por su problema de diabetes debe ingerir bananas todos los días, y por estar prohibido su ingreso al penal, los médicos tuvieron que darle un complemento de potasio.

Allí escribe cartas a su familia y todas las semanas es visitado por sus hijos, nietos y su esposa, Alessandra Minnicelli.

Núñez Carmona le pidió a su abogado, Matías Molinero, documentación contable que el empresario lee para su defensa. Boudou, angustiado los primeros días, “esta semana realizó actividad física”, confiaron fuentes del SPF.

Las celdas quedan abiertas durante el día, donde además de la cama tienen una bacha, estantes para libros y una ventana. Todos reciben un kit de higiene personal, un cepillo de dientes y una toalla. Con tarjetas puede realizar llamadas telefónicas.

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