Muerte del fiscal Nisman

Caso Nisman: los detalles que apuntalan la tesis del homicidio

Los peritos de la Gendarmería hicieron un relato minucioso de sus últimos minutos; el cuerpo acomodado y la manipulación que hizo una médica en el baño del fiscal

domingo 15 de octubre de 2017 - 7:39 am

El fiscal Alberto Nisman fue ultimado apoyándole el arma en la cabeza. Su cuerpo fue acomodado por los dos asesinos, que lo estiraron luego de dispararle en un estado de “sumisión química”.

Y la escena del crimen no sólo se alteró, sino que una de las médicas que estuvo en el baño encontró un objeto, lo manipuló y lo volvió a colocar bajo la cabeza de la víctima, sin que quedaran registros.

Éstos son los nuevos hallazgos que arroja la lectura integral de las 300 páginas del informe de la Gendarmería sobre la muerte del fiscal.

En ese trabajo se hace un relato, como si fuera un guión de cine, desarrollado en cuatro tiempos de cómo fue asesinado Nisman.

Según indica el diario La Nación, allí identifican a los tres personajes como Victimario 1, Victimario 2 y Nisman.

Hasta ahora se creía que el cañón de la pistola Bersa calibre 22 estaba apenas separado de la cabeza de Nisman cuando ocurrió el disparo, pero los expertos dijeron que el arma estaba a una “distancia cero”, sobre la base de la presencia del signo de Benassi y del informe histopatológico.

Los expertos señalaron, además, que el cuerpo, que estaba estirado sobre el piso del baño, fue acomodado.

Los gendarmes afirmaron que el arma, que fue hallada debajo del omóplato izquierdo de Nisman, fue colocada allí adrede. “Las terceras personas, a nuestro entender, colocaron el arma en esa posición para simular una hipotética situación suicida”, señaló el informe.

En uno de los apartados, el escrito afirmó que, en la escena de la muerte, los protocolos de seguridad no fueron respetados ni por la fiscal Viviana Fein, ni por las autoridades allí presentes, como el entonces secretario de Seguridad, Sergio Berni. Hay fotos de personas sin vestimenta apropiada y con zapatos pisoteando manchas de sangre.

Lo más evidente es una escena en la que una médica de la Policía Federal toma un elemento del piso, en medio de un charco de sangre, lo manipula con dos dedos y lo vuelve a colocar, pero detrás de la cabeza del fiscal.

No se sabe qué es, aunque los investigadores sospechan que pudo haber sido un lente de contacto de color celeste verdoso que usaba Nisman por coquetería.

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