Referéndum en Cataluña

Multitudinaria marcha en Barcelona a favor de la independencia

Tras el discurso del presidente de Cataluña, miles de personas se reunieron en las inmediaciones del Congreso.

martes 10 de octubre de 2017 - 5:27 pm

El presidente del gobierno regional de Cataluña, Carles Puigdemont, aseguró que defiende “el mandato del pueblo catalán de ser independiente”, pero le pidió al Parlamento que “suspenda la declaración de independencia, para emprender un diálogo para llegar a una solución acordada”.

La expectativa de los miles de separatistas que seguían el discurso de su mandatario desde el Paseo Lluís Companys de Barcelona se transformó en confusión, ya que esperaban que se declare la independencia después de que ganó el “Sí” en un referéndum ilegal.

“Decepción”, “Rabia” e”Indignación”. Esas son algunas de las palabras que se escucharon según contó el diario El País en el momento en que varias personas comenzaron a abandonar la marcha.

A un estallido inicial de aplausos cuando Puigdemont se refirió al “mandato del pueblo para convertir a Cataluña en un Estado independiente”, le siguieron los abucheos cuando anunció su suspensión para buscar el diálogo y llegar a una solución negociada.

“Estamos un poco desilusionados porque teníamos la ilusión de que se fuera a proclamar la independencia y que se haya pospuesto así es muy decepcionante”, contaba Mariona, de 52 años, que siguió la comparecencia junto a su marido desde el paseo de Lluís Companys, donde se instaló una pantalla gigante.

Las calles se habían llenado de gente que clamaba por la independencia convocados por la entidad civil independentista Asamblea Nacional Catalana (ANC) bajo el lema “Hola república”, para saludar el nuevo país que surgiría tras la declaración de hoy. Portaban banderas independentistas y carteles a favor del “sí”, así como rosas en la mano como símbolo de su carácter pacifista.

Barcelona - Cataluña 1

Sin embargo, algunos separatistas recibieron con resignación las declaraciones de Puigdemont. “Si nuestro president, al que queremos mucho, nos pide que tengamos un poco más de paciencia después de 300 años en esta situación creo que podemos esperar un poco más”, añadió la mujer.

“Nos gustaría que fuera solo cuestión de unos días o meses, porque si ya son años, entonces mal. Si hablo con el corazón, me voy un poco decepcionado, pero si hablo con la razón, creo que es positivo que haya un diálogo”, añadía su marido, un arquitecto también de 52 años que trabaja en las obras de la Sagrada Familia.

La decepción quedó también latente en la rápida dispersión de los concentrados para celebrar la independencia que no llegó. Poco a poco, los convocados fueron marchándose con sus banderas y carteles, dejando la plaza medio vacía, donde muchos seguían aún debatiendo, en medio de resignación, decepción y opiniones encontradas.

El presidente catalán anunció que su “gobierno está haciendo un gesto de responsabilidad” y destacó que el conflicto se puede resolver de manera acordada. En este marco, llamó a la sociedad, la dirigencia política y los medios de comunicación a contribuir “con sus palabras a rebajar la tensión” del creciente conflicto entre Barcelona y Madrid.

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