Política

El polémico camarista Eduardo Freiler se financió con ahorros de jubilados

Fue a través de la firma Inversora Callao; el juez está suspendido después de que el Consejo de la Magistratura aprobó su juicio político por mal desempeño

lunes 2 de octubre de 2017 - 5:48 am

Raquel Eugenia P., jubilada de 93 años, levanta el teléfono un sábado a la tarde en su casa de Caballito. No hace falta explicarle quién es el camarista Eduardo Freiler porque dice que está “informada”.

Pero ella nunca se imaginó que sus ahorros serían usados para que el juez acusado por su fuerte enriquecimiento comprara un caserón blanco frente a la quinta de Olivos.

“Nunca invertimos en una cosa así. Le dimos el dinero a Inversora Callao, que después lo presta por su cuenta. Administran nuestro ahorro y después lo ubican”, explica Raquel con asombrosa claridad. No tiene por qué desconfiar. Desde que entregó sus ahorros, la financiera -repite- cumplió cada mes.

Tres años después de comprar su mansión, Freiler todavía no canceló ni un peso de la hipoteca de $ 1,2 millones suscripta con Inversora Callao, pero la firma les devuelve a sus financistas la cuota con el interés correspondiente por el préstamo impago.

Seis meses después de haber concretado la compra, se firmó un beneficioso “convenio de refinanciación” con Freiler, que le permitió suspender pagos por dos años.

“El deudor [Freiler] no ha podido afrontar la cuota correspondiente al primer vencimiento y solicita una prórroga de los plazos”, dice el documento firmado por juez y por la escribana María Celeste Gerarduzzi el 29 de diciembre de 2014. El camarista ya había declarado su incapacidad ante el vencimiento de la primera de las cuotas semestrales de $ 150.000.

Según indica el diario La Nación, Inversora Callao había prorrogó las cuatro primeras cuotas hasta el 14 de diciembre de 2016, cuando Freiler “indefectiblemente” debía abonar “las cuotas adeudadas más el correspondiente interés”.

Pero los plazos de pago se volvieron a vencer en diciembre. “No sé específicamente por qué Freiler todavía no nos pagó, pero entiendo que tiene que ver con que remodeló su casa y se desfinanció. En algún momento pagará con los intereses y punitorios”, sostuvo Horacio Fernández, dueño de la financiera.

Freiler compró en junio de 2014 un caserón blanco de dos plantas justo frente a la quinta de Olivos por $ 2,8 millones, un precio inferior a los valores de mercado en esa zona. Para comprar esa propiedad de 1234 m2, el camarista hipotecó campos por $ 1,2 millones.

De la escritura de su casa -firmada por la escribana Gerarduzzi- se desprende que compró el inmueble por $ 2,8 millones, casi la mitad de su precio según la valuación fiscal, que en el propio documento se consigna en $ 5,3 millones, y muy por debajo del valor de US$ 1 millón que estiman los expertos inmobiliarios.

Freiler está suspendido después de que el Consejo de la Magistratura aprobó su juicio político por mal desempeño.

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