Panamá Papers

Panama Papers: descubren cuentas offshore del ex fiscal Luis Moreno Ocampo

Consultado por la red europea de periodismo de investigación, Moreno Ocampo negó que él o su familia evadieran impuestos y aseguró no haber tenido otros ingresos por fuera de los que el Tribunal Penal Internacional le pagaba, un salario que rondaba los 150.000 euros al año

sábado 30 de septiembre de 2017 - 3:52 pm

El prestigio internacional del fiscal Luis Moreno Ocampo fue puesto en duda por una investigación llevada a cabo por la red europea de periodismo de investigación EIC, donde afirman que “Moreno Ocampo y su mujer tuvieron negocios en paraísos fiscales durante su mandato en el tribunal internacional” y señala que “al dejar la oficina, defendió a un objetivo potencial del Tribunal para el que trabajó durante nueve años”.

El 15 de agosto de 2012, dos meses después de que Moreno Ocampo dejara su puesto como fiscal jefe del Tribunal Penal Internacional (creado en 1998 para perseguir los peores crímenes contra la humanidad), su cuenta en el banco holandés ABN AMRO recibió 50.000 euros procedente de una cuenta en Suiza. “El emisor inicial es Tain Bay, una empresa registrada en Panamá. En los meses siguientes, las transferencias con origen en Panamá y escala en Suiza se repetirán”, sostiene el artículo.

Hoy, Moreno Ocampo trabaja como abogado penal en el estudio neoyorquino Gentik & Getnick, da clases en Harvard y presta servicios de consultoría legal. Tras conocerse los movimientos de dinero y la información de que Moreno Ocampo defendió a un objetivo potencial del TPI, la investigación “pone en duda la integridad de Ocampo mientras estuvo en el cargo y después”.

“Durante los nueve años que duró su mandato, Ocampo tuvo al menos una empresa en un paraíso fiscal. Según el registro de empresas de Panamá, el presidente de Tain Bay era una sociedad llamada Forman Management. Pero los documentos revelan que era el propio Ocampo y su mujer, Elvira Bulygin, quienes estaban detrás de la empresa panameña.

Además de sus negocias ocultos, los más de 40.000 documentos analizados por el EIC muestran que Moreno Ocampo actuó en contra de los intereses de la Corte al defender al magnate petrolífero libio Hassan Tatanaki. El ex fiscal “utilizó su red personal en la organización en beneficio de su cliente y puso en riesgo la confidencialidad de las investigaciones del tribunal al que debe en gran parte su estatus”.

El 14 de mayo de 2015, Moreno Ocampo presentó en la CNN una nueva iniciativa llamada Justice First, promovida por Tatanaki, para “conseguir la paz en una Libia en guerra tras la caída de Khadaffi”. El trabajo financiado por Tatanaki le dejó a Moreno Ocampo “un salario anual de un millón de euros. Mucho más que los alrededor de 150.000 euros netos anuales que cobraba en el Tribunal. Como parte del plan estratégico de Justice First, el propio Tatanaki se reunió con líderes tribales para trabajar en el camino del entendimiento, pero su afán no era sólo conciliador. Mientras manifestaba estar por encima de los partidos con Justice First, Tatanaki se relacionaba con el general Khalifah Haftar, líder de uno de las partes en conflicto, el Ejército Nacional Libio. Haftar había comenzado en 2014 la ‘Operación Dignidad’, en teoría una ofensiva contra el DAESH y otros grupos extremistas; en la práctica, un ataque a muchos otros partidos. Su actuación no tardó en causar problemas y la sucesora de Ocampo en el Tribunal, Fatou Bensouda, informó al Consejo de Seguridad de la ONU de su preocupación por la vulneración de los Derechos Humanos por parte del general”.

El 18 de mayo de 2015, Moreno Ocampo recibió un correo de una antigua colega, consultora de cooperación internacional en la oficina del Fiscal, adjuntando un artículo que refería que “el general Haftar había amenazado de muerte a quienes no se unieran a ‘Operación Dignidad’. Y lo había hecho a través de una de las cadenas de televisión de Tatanaki”.

En los últimos años, los vídeos de las tropas de Hartar ejecutando a sospechosos de terrorismo son moneda común en las redes sociales. El mes pasado, la Corte emitió una orden de arresto contra uno de los comandantes de Haftar.

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