Tecnología

Lo que viene: cómo es viajar en un auto que se maneja solo

Desde las oficinas de Uber en Pittsburgh, Estados Unidos, se observó el prototipo del vehículo autónomo que está probando la compañía

jueves 28 de septiembre de 2017 - 6:52 am

Al igual que muchas compañías tecnológicas y automotrices, Uber tampoco se quedó al margen de la carrera por el desarrollo de vehículos autónomos, que comenzaron en marzo de 2016 con los primeros prototipos que recorrieron las calles de Pittsburgh, Pennsylvania, en marzo de 2016.

Para aquel entonces, la primera generación desarrollada por la compañía en asociación con la Universidad Carnegie Mellon de Pittsburgh se basaba en un auto híbrido Ford Fusion.

Los inicios de los vehículos autónomos de Uber fueron de la mano de su unidad conocida como Advanced Technologies Group, desarrollada en Pittsburgh y conectaada con las oficinas en San Francisco y Toronto.

El primero paso estuvo en un primer prototipo basado en el Ford Fusion, un sedán eléctrico que la firma del óvalo también utiliza para sus propios proyectos de coches autónomos.

Por aquel entonces, la automotriz sólo puso el auto, mientras que Uber desarrolló todo el sistema de cámaras y sensores.

Con un diseño voluminoso, pronto evolucionó al modelo que se implementó en las generaciones siguientes, basadas en el modelo XC90 de Volvo, pero en esta ocasiòn Uber estableciò un acuerdo con la automotriz sueca para invertir de forma conjunta 300 millones de dólares para impulsar el desarrollo de un sistema de conducción autónoma de forma conjunta.

Auto

Dentro de este acuerdo está el papel de la ciudad de Pittsburgh, un entorno que le permite probar las diferentes condiciones de manejo que puede ofrecer un escenario urbano, con una variedad de puentes, zonas arboladas, vías rápidas y calles angostas que pueden poner a prueba de forma constante a los sensores de los vehìculos autònomos.

Phoenix y San Francisco son las otras dos ciudades donde Uber realiza las pruebas de sus vehículos autónomos.

Cómo es un vehículo autónomo por dentro

Según detalla el diario La Nación, el vehículo que se puso a prueba fue el XC90 de Volvo con el sistema de conducción autónoma de tercera generación de Uber presenta algunas modificaciones respecto al modelo estàndar dela firma sueca.

Por empezar los controles tradicionales de un auto están presentes, como los pedales de aceleración y freno, así como el volante y el tablero con el contador de revoluciones y de velocidad. A simple vista, es igual a cualquier otro vehículo comercial.

En las butacas delanteras se ubican los dos ingenieros que monitorean todos los movimientos que registra, procesa y dirige una computadora dedicada a interpretar todos los datos que recibe el sistema de manejo autónomo desde los diferentes sensores, cámaras y radares.

Tanto el piloto pasivo, que está atento a intervenir ante alguna situación imprevista durante el viaje, como el copiloto conviven con una pantalla de un iPad donde se detalla la velocidad, el frenado, distancia con otros objetos y presenciando peatones y obstáculos, por mencionar algunos de los datos que registra la computadora. A su vez, el acompañante trabaja de forma conjunta para verificar el correcto funcionamiento del sistema.

Por disposición de las autoridades, como mínimo una persona debe estar frente al volante por cuestiones de seguridad, y en los vehículos autónomos de Uber cuentan con dos ingenieros a bordo, aunque esperan que la cuarta generación, planeada para 2018, sólo cuente con un operario que esté atento a los movimientos que realice el auto.

Como ocurre con su oferta existente de viajes, los pasajeros de Pittsburgh pueden optar por realizar sus trayectos en Uber mediante un modelo autónomo.

Estas pruebas en la vía pública, con una convivencia directa con un entorno real, entre peatones y autos manejados por humanos le permiten contar con un aprendizaje automático constante para conocer la ciudad y mejorar el desempeño del sistema autónomo. Al momento, hasta que se libere la butaca del copiloto, como máximo pueden viajar tres pasajeros en la parte trasera.

A su vez, los pasajeros cuentan con otra pantalla de un iPad que muestra en tiempo real el avance del vehículo en una representación gráfica de la visión computacional de los sensores del vehículo.

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