Política

Duras internas y acuerdo: Monzó y su grupo seguirán mandando en Diputados

Así se acordó en una cumbre entre Peña, Vidal, Rodríguez Larreta y Frigerio; Nicolás Massot seguirá como jefe del bloque Pro

martes 26 de septiembre de 2017 - 5:38 am

Por amor o por necesidad política. Sea por la razón que fuere, la mesa chica que rodea al presidente Mauricio Macri decidió, el fin de semana pasado, ratificar en sus cargos al presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, y al jefe de bloque, Nicolás Massot, y abortó de ese modo una movida ya lanzada contra el jefe de la Cámara baja y sus principales referentes, dentro y fuera del Congreso.

Según detalla el diario La Nación, de la reunión participó, al menos, el tridente que acompaña al Presidente en las decisiones importantes: el jefe de Gabinete, Marcos Peña; la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, y el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.

También el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, formó parte del cónclave, en el que además se ratificó en su cargo a su número dos, el secretario de Interior, Sebastián De Luca.

“Se mantiene el mismo equipo en el Congreso. Tenemos muchos desafíos por delante”, afirmó una alta fuente del Gobierno al tanto de la decisión, compartida por el presidente Mauricio Macri, quien privilegió su vínculo personal con Monzó a intentar un cambio que entrañaba sus riesgos, sobre todo en la Cámara de Diputados.

Un sector del Gobierno quería desplazar a Massot de la presidencia del bloque Pro en la Cámara baja y ubicar allí a Carmen Polledo, hoy legisladora porteña y candidata a diputada nacional en la lista que encabeza Elisa Carrió.

Hay quienes aseguran que el Presidente habría transmitido la propuesta a Polledo, que de ser elegida integrará la Cámara de Diputados por primera vez.

“En diciembre vamos a necesitar hablar con 40 diputados para aprobar el presupuesto y otras leyes importantes. ¿Lo va a hacer alguien que no conoce a nadie y encima que no responde al presidente de la Cámara?”, se preguntó, en estricto off the record un experimentado integrante del bloque macrista.

La necesidad política fue el motor principal de la decisión consensuada, aunque hay matices. La más distanciada de Monzó en términos políticos es Vidal, que nunca le perdonó al actual jefe de los diputados su predilección por Sergio Massa como candidato a gobernador bonaerense, en 2015.

Terminadas las elecciones, Monzó pasó a tener un rol marginal en la escena bonaerense y no se les permitió ni a él ni a referentes como De Luca o Marcelo Daletto tener influencia en la selección de candidatos ni en el armado político, que quedó en manos casi exclusivas del jefe de gabinete de la gobernadora, Federico Salvai, con otros aliados, como el intendente de Vicente López, Jorge Macri.

Más allá de sentirse “fuera de todo” y dedicarse “al Congreso y las relaciones internacionales”, Monzó bajó los decibeles de sus críticas a la política comunicacional (Peña) y tendió puentes con Rodríguez Larreta, otro dirigente con el que mantenía una relación tirante en épocas del gabinete porteño.

Como dato adicional, Monzó comenzó a acercarse al bloque de diputados de Pro luego de meses de trato diplomático pero distante. Tal vez como resultado de esa serie de hechos, a Monzó lo vieron “muy confiado” en su continuidad durante las reuniones que mantuvo con miembros de su bloque.

“Acá el que decide en última instancia es Mauricio. Habrá privilegiado la armonía del equipo por sobre otras cuestiones”, especularon, con los mismos argumentos, desde el Congreso y la Casa Rosada.

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