Violencia de género

Qué reveló la cámara Gesell sobre el caso de Fabbro, el futbolista acusado de violar a su ahijada

El resultado de la cámara Gesell de H. –una inicial de fantasía, empleada para proteger su identidad– es un factor de gran peso para la defensa a cargo de Burlando

lunes 18 de septiembre de 2017 - 8:33 pm

La ahijada de Jonathan Fabbro, de apenas once años, ingresó el martes 8 del mes pasado a una sala especial del Cuerpo Médico Forense para declarar en una cámara Gesell por la acusación contra su padrino por abuso sexual.

Según había denunciado la joven, el futbolista la había forzado a practicarle sexo oral, eyaculándole en la boca, tocándole los pechos en la casa de su abuela y en su auto. Los abusos no habrían sido en una sola ocasión, sino que habrían ocurrido durante al menos cinco años.

La cámara Gesell de H. fue presenciada por el abogado Marano, por un letrado sustituto que designó Burlando, por el perito Castex, por el perito de parte de la querella, Alejandro Basile, por el juez Quian Zavalía. Pero, del otro lado del vidrio espejado, la única interlocutora de la menor fue la psicóloga de la Corte Suprema a cargo de la pericia.

H. respondió las inquietudes de la defensa de Fabbro que fueron transmitidas a la psicóloga, escribió parte de su relato y también, graficó con muñecos los supuestos abusos cometidos por su padrino. Finalmente, ambos peritos de defensa y querella firmaron el análisis.

Según informó Infobae, la psicóloga del Cuerpo Médico Forense aseveró que los dichos de H. son “verosímiles” en un muy alto grado y que la menor no fabula. Es decir, al acusar a Fabbro, la menor podría estar diciendo la verdad.

El resultado de la cámara Gesell complica aún más la situación del futbolista: en el expediente ya consta la declaración testimonial de la madre de H. que reproduce lo que habría sido un relato de la menor. “Yo me dejé, le dije a todo que sí, cuando me besa, como si fuera mi novio, porque tenía miedo a que me hagan algo pasaron esas cosas. La última vez me tocó las tetas y le dije que no se pase. Me daba semen y lo escupía, me daba besos y me tocaba la vagina”, aseveró la menor, en boca de su propia madre.

También hay una serie de chats de Whatsapp entre Fabbro y H, donde el le pide que mande fotos, a lo que la joven contesta: “No da” y “Pedile esas cosas a tu novia”, refiriéndose a la modelo Larissa Riquelme. “A mi novio tampoco le mando fotos así”, dijo luego la menor. Luego, Fabbro se puso un poco insistente. Comenzó con emoticones, caras tristes, de llanto, caras de ansiedad. “¿Tenés jeans? A verlooo”, dijo el jugador, antojadizo. “No, pollera”, respondió ella. Finalmente, la niña le envió dos fotos a su padrino futbolista, ninguna en una pose sensual, ninguna imagen provocativa.

Por lo pronto, no hay un pedido de indagatoria, o una orden de arresto formalizada. Fabbro está lejos, por así decirlo, con un nuevo trabajo. Ayer por la noche debutó con su nuevo equipo, el Lobos BUAP de Puebla, México. El partido fue contra el Veracruz: el Lobos ganó, 1 a 0.

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