Policiales

Muerte del rugbier: la historia de un amor secreto que terminó trágicamente

Julieta fue acusada de homicidio agravado por el vínculo y por alevosía, al pasarle por encima cuando él estaba en el piso. Fue enviada al penal de San Rafael y arriesga una condena a reclusión perpetua, de hasta 35 años de cárcel

domingo 17 de septiembre de 2017 - 2:05 pm

El crimen del rugbier Genaro Fortunato supuestamente a manos de su novia Julieta Silva sigue sacudiendo San Rafael, en el sur mendocino. ¿Fue verdaderamente ella la culpable?

Cuando tres meses atrás comenzaron a salir, la joven de 29 años acababa de separarse de su ex marido, con quien tiene dos hijos, dos varones de 5 y 10 años, y con quien todavía vivía.

Genaro era conocido jugador de rugby del club Belgrano y Julieta, integrante del equipo de hockey de adultas del club Banco Mendoza, además de dueña de un local de indumentaria femenina Verde Limón: “Julieta era sociable. Tenía una personalidad de líder, para algunos soberbia y altanera, pero era muy independiente”, relatan sus conocidas del club

Muy pocos sabían del romance: la relación transcurrió entre escapadas de fin de semana, salidas a bailar y encuentros esporádicos por los momentos distintos de la vida de cada uno, cada uno con su estilo: ella, siempre a la moda, con muchas horas de gimnasia y siempre preocupada por su estética y él, el típico “winner”, popular, alegre, talentoso, fachero y galán.

Para la fiscal que investiga la muerte del rugbier, Andrea Rossi, la pareja tuvo una relación consolidada más allá del poco tiempo que llevaban juntos y todo apunta a que discutieron por una cuestión de celos.

Ese juicio se basa en el testimonio de una amiga de Genaro, quien contó que con Julieta tenían una relación “enfermiza y violenta”, que esa noche salieron peleando al estacionamiento y que en otras oportunidades, habían sido vistos, discutiendo en público.

 

La madrugada del sábado, llegaron juntos al bar “La Mona”, comenzaron a discutir y salieron de prisa. Allí interviene el testimonio central del cuidacoche del boliche, quien aseguró que salieron discutiendo hacia el estacionamiento. Ella subió al auto Fiat Idea. Él intentó frenarla y se apoyó sobre la ventanilla que estaba semiabierta. Ella avanzó con el auto y él se cayó sobre la calle. La mujer siguió su marcha unos 150 metros y realizó una maniobra en U para volver. Él seguía tirado en el piso y se estaba levantando cuando el auto que conducía su novia le pasó por encima. Le produjo aplastamiento de cráneo y causó su muerte inmediata.

En su declaración a la Justicia, la mujer dijo que volvió al boliche para devolverle a su novio el celular y las llaves, que llevaba en la cartera: “ Pensé que había pisado un pozo”, describió. Y aseguró que recién se dio cuenta que lo había pisado cuando el cuidacoche le pidió que frene. “El chico me decía: lo pisaste, lo pisaste, pero no lo había visto”, declaró.

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