Alimentación

¿Cómo reconocer huevos frescos?

Simples técnicas nos pueden indicar si están con las condiciones de salubridad requeridas para nuestro consumo

domingo 17 de septiembre de 2017 - 8:16 am

Existen diversas técnicas para reconocer cuándo los huevos están frescos. La forma más fácil y útil es introducirlo entero en un vaso de agua: si flota quiere decir que está en malas condiciones.

Una vez partido el huevo se puede observar las chalazas, que son dos formaciones similares a cordones de un color transparente-blanquecino cuya función principal es la de fijar la yema al centro. Cuanto más prominente es la chalaza, más fresco es.

Otra forma, quizás un poco más engorrosa, es a través de la medición de pH, dado que la clara en forma habitual debe arrojar valores de 7,6 a 8,5 (huevos más frescos). Con el paso del tiempo, envejece y se va alcalinizando pudiendo llegar a un pH de 9,7.

Existen diversas técnicas para reconocer cuándo los huevos están frescos. Por último y quizás lo más importante, es fijarse siempre en la fecha de vencimiento.

Ahora que sabemos cómo reconocer los que están frescos, se señalan precauciones que se deben tomar a la hora de manipularlos para evitar posibles contaminaciones exteriores:

  • Comprar huevos con la cáscara intacta y limpia, procedentes de granjas controladas por autoridades sanitarias y que cumplan la normativa sobre etiquetado y marcado del código de trazabilidad o de barras en su cáscara.
  • Respetar la fecha de consumo preferente que está impresa en la etiqueta del envase del huevo.
  • No lavar los huevos antes de meterlos en la heladera para su conservación. Estos deben  ser lavados justo antes de ser consumidos.
  • No romper el huevo en el borde de los recipientes donde los vaya a batir. Por razones de higiene, el recipiente de batido debe emplearse únicamente para esta operación.
  • No separear las claras de las yemas con la propia cáscara del huevo.
  • No dejar nunca los huevos, ni los alimentos que los contengan, a temperatura ambiente.
  • No consumir huevos crudos o inadecuadamente cocidos, especialmente los niños, adultos mayores y personas con inmunidad disminuida.
  • Los huevos se deben cocinar a más de 65ºC, por más de 15 segundos. Esto se comprueba cuando la clara está completamente opaca y endurecida y la yema inicia su proceso de endurecimiento.
  • Lavar con cloro superficies de trabajo que hayan estado en contacto con huevos y carnes de aves crudas.
  • Los huevos deben mantenerse refrigerados durante el transporte, almacenamiento, en las salas de venta (almacenes y supermercados) y en los domicilios, a una temperatura menor de 5ºC.
  • Sólo consumir productos que contengan huevos cocidos adecuadamente, a una temperatura mayor de 65% por 15 segundos.

Fuente: Guioteca

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