Policiales

Detienen a un policía bonaerense por vender un arsenal de armas a criminales

Sucedió en Azul. Mario Enrique Agüero tiene 71 años y se jubiló en el año 2006. Lo delataron su mujer y su hijo

jueves 14 de septiembre de 2017 - 6:02 am

Un agente retirado de la Policía Bonaerense, acusado de proveer de armas a delincuentes, fue detenido después de que su esposa de 71 años y su hijo de 31 lo delataran porque los echó de su casa en medio de una discusión familiar.

Según detalla el diario Perfil, Mario Enrique Agüero es un ex suboficial mayor del escalafón comando que se retiró de la fuerza en el año 2006, cuando León Arslanián estaba a cargo del Ministerio de Seguridad de Buenos Aires.

Tres antes había sido ascendido por el comisario general Alberto Sobrado, el ex jefe de la fuerza enjuiciado y absuelto por el delito de enriquecimiento ilícito.

Según fuentes policiales, el legajo Nº 92.006 de Agüero no registra faltas importantes. Sin embargo, once años después de haberse retirado, sus ex compañeros lo demoraron cuando descubrieron que en su domicilio de la calle Leyria, entre 9 de Julio y Roca (en la ciudad bonaerense de Azul), almacenaba armas, municiones y granadas de distintos tipos, marcas y colores.

Agüero tenía pistolas, revólveres, fusiles y escopetas hasta en la habitación matrimonial. En total, hallaron ocho carabinas, veintidós escopetas, seis fusiles, once revólveres y cinco pistolas.

También 9.500 proyectiles, 400 municiones para escopetas, 15 petrechos militares, diez kilos de pólvora y hasta granadas de morteros.

De acuerdo a los voceros consultados, el ex policía “no contaba con la documentación que acreditara la posesión legal de las armas” que guardaba en su casa. Es más: algunas de ellas tenían la numeración limada.

En la denuncia que motivó la inspección del domicilio de la calle Leyria, su hijo manifestó que su padre poseía “una gran cantidad de armas largas y de puño” y que llevaba una “vida dudosa”.

Además del arsenal, los investigadores descubrieron que el suboficial retirado escondía 750 mil pesos con fajas bancarias en el altillo de su casa. Una pista señala que ese dinero sería parte de un botín por un robo millonario que sufrió un empresario de la zona.

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